Veracruz, Ver.- El silencio que impera en los pasillos del Mercado Hidalgo es interrumpido por el perifoneo de una camioneta del municipio de Veracruz, que da la indicación de volver a casa y evitar las aglomeraciones.

Mientras que dentro del inmueble los únicos que permanecen fieles son los trabajadores a quienes ni la pandemia ni el cierre vial hizo que se ausentaran de su trabajo.

 

Pese a que algunos locales permanecen con las cortinas abajo, la mayoría se encuentran brindando servicio a las pocas personas que deambulan por la zona.

"Nosotros tenemos que venir a vender y lo poco que se venda es para comer", dice Flavio Martínez, hace cuatro años puso su tienda de abarrotes dentro del Mercado Hidalgo, donde está el área de carnicerías.

 

Hace una semana se surtió de nueva mercancía, la cual permanece postrada atrás suyo sin poder venderse por la escasa visita de personas al lugar.

"La gente no entra, se les vende a los compañeros, pero ellos solo se toman uno o dos refrescos. Nos ha bajado bastante las ventas, nos ha perjudicado", comentó.

Aunado a eso, tiene que pagar los recibos de luz y la cuota del permiso municipal a Comercio, también se le suma los otros gastos que provienen de su casa que se cubrían con las ventas que lograba sacar del negocio.

 

"Nosotros estamos conscientes de que existe el virus"

En la entrada del mercado un cartel invita a los usuarios a protegerse del virus, mientras que la mayoría de los comerciantes portan cubrebocas y en todos los negocios tienen gel antibacterial, así como algunos adaptaron su lugar de trabajo para tener menos contacto con los clientes.


"No estamos exentos a que nos enfermemos, pero ni modo tenemos que trabajar", comenta Lucero, del negocio de disfraces que tiene desde hace 15 años dependen siete personas, quienes suspendieron labores durante un mes.

Muchos de los comerciantes están conscientes de la gravedad de contagios que hay en el estado y sobro todo en el municipio, pero de igual manera saben que no pueden quedarse en casa sin trabajar.

Opinan que los cierres viales que el Gobierno del Estado volvió a implementar como medida preventiva para controlar la aglomeración de personas, no cumplen su cometido y solo les afecta en sus ventas.

En aumento contagios de covid en el puerto

El pasado 11 de enero el Gobierno del Estado lanzó alerta preventiva por el alto riesgo de contagio en 12 municipios del estado, los cuales incluía a Veracruz en el primer lugar.

Al siguiente día, se anunció en la Gaceta Oficial del Estado las medidas de prevención las cuales incluían el cierre de vialidades, revisión de comercios para vigilar que cumplan con los protocolos de sanidad, reducción de movilidad que se aplicó del jueves 14 al domingo 17 de enero.

Mientras que el Ayuntamiento veracruzano realizó perifoneo, así como la suspensión de la peatonalización de la avenida Independencia y con ello la cancelación de los eventos que se realizaban en el lugar y zona de portales.

Esto debido a que los últimos días los contagios en el estado habían aumentado, hasta el reporte más reciente de la Secretaría de Salud la entidad cuenta con de 46 mil 70 casos positivos y 6 mil 586 defunciones.

Mientras que el municipio cuenta con 9 mil 631 confirmados y mil 196 muertes, esto causó que el estado volviera a ocupar el color naranja de riesgo alto después de haber estado un mes y medio en color amarillo.

Este retroceso complica aún más la situación para diversos sectores jarochos, como los comerciantes, pues gran parte sigue sin recuperar sus ventas, aunque tuvieron un minúsculo repunte en los meses de noviembre y diciembre la llegada del nuevo año sigue pronosticando un panorama difícil para este grupo.