Este jueves, mediante un comunicado, el Fondo de Cultura Económica (FCE) y Educal lamentaron la determinación de la rectora de la Universidad Veracruzana (UV), Sara Ladrón de Guevara, de desalojar su librería del vestíbulo del Museo de Antropología de Xalapa.

La librería tenía su puesto de venta en el vestíbulo desde el año 2000, en donde la propia Ladrón de Guevara fungió como directora.

Al respecto, el Fondo y Educal lamentaron profundamente la “incomprensible decisión unilateral” de la rectora de la UV.

Y es que el pasado 27 de octubre de 2020, la dirección de Educal, a cargo de Fritz Glockner Corte, recibió un documento de la representación legal del Patronato de Apoyo para la Conservación y Mantenimiento de las Instalaciones del Museo pidiendo desalojar las instalaciones.

“Resulta incomprensible que la doctora Ladrón de Guevara, quien fue directora del Museo de Antropología de Xalapa en dos ocasiones, no haya aquilatado la importancia que de sobra ella conoce sobre la existencia de una librería en un recinto universitario”, señala el comunicado.

UV advierte que desde hace 20 años no recibió aportación alguna 

La Universidad Veracruzana informó que no existe contrato de renta del espacio en cuestión, sino un convenio de colaboración de fecha 15 de junio de 2000, por lo cual desde hace 20 años la Universidad, el Museo o el Patronato de Apoyo para la Conservación y Mantenimiento de las Instalaciones del Museo de Antropología de Xalapa no han recibido aportación alguna o pago por el usufructo del espacio ni para gastos de electricidad, agua, limpieza y vigilancia.

“La Universidad ha cubierto estos servicios durante este lapso; en las más recientes gestiones sobre el espacio la oferta económica de Educal al respecto no conviene al Museo ni a la Universidad, toda vez que este incluye el espacio, bodega, acondicionamiento, e iluminación a título gratuito”.

En un comunicado oficial se advierte que se pretende que la universidad cubra gastos de mantenimiento interno y externo, proveer servicios eléctricos, de agua potable, así como de vigilancia y limpieza, además de servicio de promoción y difusión de eventos culturales. 

Y agrega que en este espacio se comercializaron libros pero también joyería, artesanía, souvenirs y regalos.

Añade que ahora la Universidad ocupará el espacio como punto de venta de su producción editorial, así como el de otras editoriales y productos universitarios, decisión que fue tomada de forma colegiada en sesión el 30 de noviembre de 2020 por parte de la asamblea del Patronato.  

“La Universidad lamenta cualquier malentendido al respecto y reafirma su vocación como promotora de la cultura, de la lectura”.