Paloma lo había decidido: pondría fin a una relación de dos años que solo le había acarreado golpes y humillaciones. Su vida la reharía en Ciudad Juárez -contó a sus allegados- lejos de su natal Ixmatlahuacan, Veracruz, y, sobre todo, de su pareja. 

“La vida sigue”, publicó en su cuenta de Facebook, Paloma Vizcarro León el dos de febrero de 2021. Solo dos días después sacó algunos objetos personales de su casa y se marchó con su madre. Ahí esperaría el momento para salir de ese pueblo de seis mil habitantes. 

Apenas habían pasado un par de horas cuando Aldo “N” llegó hasta el lugar donde se resguardaba Paloma.  A empujones la sacó de ahí y la llevó con él. “Vecinos vieron cómo la fue jaloneando por todo el camino”, contaron familiares. 

Lo peor estaba por ocurrir

La madrugada del siete de febrero la madre de Aldo “N” buscó a la madre de Paloma. “¡A su hija no la encontramos!”, le dijo. La joven de 20 años de edad presuntamente había sido llevada con engaños a un sitio donde, le aseguraron, Aldo “N” estaba muy grave. 

Familiares comenzaron a llamarla por teléfono, pero no respondía. Primos de la joven se organizaron y comenzaron a buscarla por toda la comunidad de Santiago, ubicada en la Cuenca del Papaloapan. Tras varias horas dieron con su celular, estaba en la casa donde vivía desde hace dos años con Aldo “N”. Pero ella no estaba. 

Los familiares acudieron con la policía local e informaron que estaba desaparecida. A la comandancia llegó después Aldo “N”, aparentemente en estado de ebriedad, donde declaró que no la había visto, y que había tomado la noche anterior con unos conocidos. Los oficiales salieron a buscarla y pidieron al joven que los acompañara debido a que su declaración parecía sospechosa. 

Una pista alteró los latidos de los familiares de Paloma. Sobre un camino de terracería encontraron sus sandalias y junto a ello manchas de sangre que se perdían hasta un predio dedicado al cultivo de caña. 

Minutos más tarde el cadáver de la joven fue encontrado en ese cañaveral. Las prendas y las características del cuerpo indicaban que era ella, pero su rostro estaba irreconocible. Sus victimarios la golpearon hasta sumirle los pómulos y desprenderle un ojo. La escena provocó que su madre se desvaneciera por un desmayo. 

El acta de defunción indicó que las causas de su deceso fueron traumatismo craneoencefálico y facial, así como una contusión profunda de cráneo y maxilofacial. Lo anterior, provocado con un objeto contuso cortante. Aldo “N” inmediatamente fue detenido. 

Autoridades estatales refirieron que la pareja de Paloma Vizcarro permanece recluido y será imputado ante un juez por feminicidio, delito por el que podría purgar una sentencia de hasta 40 años. 

Este 11 de febrero, allegados a Vizcarro León marcharon con pancartas y lonas en demanda de justicia. Allí advirtieron que han sido presionados por personas cercanas al detenido para abandonar el caso a cambio de dinero. Ellos se negaron y exigen cárcel él y sus posibles cómplices. 

Paloma Vizcarro, una vida de ilusiones coartada por el machismo

“Me siento débil a pesar de demostrar ser fuerte”; “Duele equivocarse”, son algunas de las frases y canciones que se volvieron frecuentes en las redes sociales de Paloma Vizcarro. Familiares confirmaron que sufrió agresiones físicas y psicológicas de parte de su pareja, con quien comenzó a vivir cuando estaba por cumplir 18 años de edad. 

Paloma estudió hasta la primaria por falta de oportunidades, pero eso no fue un impedimento para ella y concluyó un curso de estilismo. De ahí que compartía con sus amigas su sueño era inaugurar un salón de belleza, principalmente dedicado al servicio de manicure. 

“Ella fue una chica alegre, que le gustaba bailar reggaetón y cantar música de banda. Sabíamos que sufría mucho con su pareja, pero trataba de hacerse fuerte para no preocupar a sus papás”, contaron familiares que pidieron anonimato. 

A sus 20 años, Paloma estaba entusiasmada con casarse, convertirse en madre y tener una boda vestida de charra, pero también sabía que para ello necesitaba a una persona distinta. Aldo “N” la humillaba frente a sus amigos y en 2020 fue acusado de violar a otra mujer. 

“Paloma era una chava muy tranquila, con sueños y aspiraciones, con ganas de ser alguien en la vida. Respetuosa, que injustamente pasa por todo esto. Queremos que su nombre resuene, queremos justicia y para todas las personas que murieron por un feminicidio”, compartieron amigas de Paloma

“En la Cuenca del Papaloapan estamos hartas de acoso, de violaciones y de feminicidios. Como mujeres nos sentimos inseguras de salir, y de la justicia porque cuando pedimos respuestas no nos dan la cara”, agregaron. 

Veracruz cerró 2020 en segundo lugar a nivel nacional por denuncias de feminicidio; con 84 casos se ubicó solo detrás del Estado de México, con 150 muertes por violencia de género.