Ariadna Arellano ve como su patrimonio se devalúa día a día por las malas condiciones en las que se encuentra. Hace siete años llegó a vivir a Colinas de Santa Fe con la promesa de un fraccionamiento privado, pero ahora la inseguridad, los invasores y las aguas negras que recorren el frente de su casa son lo primero que se alcanza a notar. 

“No nos gusta, pero no nos queda de otra porque es la casa que estamos pagando, es la casa que uno escogió porque supuestamente iba a ser un buen fraccionamiento y deja mucho que desear”, lamentó.

Desde un inicio notó las anomalías con las que cuenta su casa. Las inundaciones que tienen que lidiar cada vez que llueve la hicieron darse cuenta de su mala inversión, sin embargo, a siete años se ha resignado a quedarse a vivir en aquel lugar, ya que no tiene a donde ir.

Cada mes su esposo tiene que pagar seis mil pesos al Infonavit por un patrimonio que se encuentra en pésimas condiciones y donde los servicios públicos, como el de la recolección de basura, alumbrado público y agua, tienen que solventarlos los propios vecinos.

La unión de los habitantes

Así como el testimonio de Ariadna, existen más de cinco mil familias que lamentan el día en el que decidieron firmar la compra de sus casas con la empresa inmobiliaria Homex. Por esta razón, hace dos años surgió un movimiento impulsado por los vecinos, quienes siguen en pie de lucha pese a la pandemia de Covid-19.

“El mismo ayuntamiento nos invitó a que hiciéramos una asociación civil para que tuviéramos más poder jurídico ante las autoridades y pudiéramos exigir el apoyo”, comentó Mayra García Cortés, presidenta de la Asociación Civil de Residentes Unidos por Colinas de Santa Fe.

El abandono que se nota al entrar en sus calles llenas de baches, aguas negras y las residencias con invasores y alguna que otra saqueada, orilló a los vecinos a unir fuerzas para exigir la municipalización del lugar y así poder salvar lo que queda de su patrimonio.

Formaron un comité con el cual dan mantenimiento a las áreas verdes y al pozo de agua para que siga funcionando. Además, realizan distintas manifestaciones y buscan el respaldo de otras asociaciones civiles para obtener la municipalización de la zona.

También interpusieron un proceso jurídico contra el Infonavit para reclamar su derecho de vivienda digna, del cual aún no tienen respuesta por parte de la institución.

Inseguridad

Cerca del 30 por ciento de las casas del lugar se encuentran en abandono, esta situación propició que muchas de las viviendas fueran invadidas, lo que originó un brote de inseguridad, afirmaron los habitantes.

Por las noches el ambiente se vuelve más pesado, mientras que la pandemia fue otro detonante del aumento de la inseguridad en el fraccionamiento.

“Aquí a las 6, 7, 8 de la noche es una boca del lobo, porque muy pocas luminarias funcionan, las pocas que funcionan a veces prenden de día en vez de estar prendidas de noche, se ha incrementado muchísimo la situación de los robos, precisamente por la falta de trabajo de la gente y en la desesperación realizan estas actividades ilícitas”, dijo Luis Adrián Crespo Sierra, secretario de la asociación civil Colinas de Santa Fe.

Otra de las problemáticas de inseguridad con las que cuentan es la falta de rondines por parte de la Policía Municipal. Los vecinos aseguran que son contadas las veces en las que realizan recorridos durante las noches y cuando ocurre algún llamado de emergencia suelen tardar en llegar.

Temen más a las infecciones por aguas negras que al covid

Son más de 40 fugas de aguas las que la asociación ha registrado en el fraccionamiento, de las cuales algunas de ya fueron reparadas. A pesar de que aseguran que cada vecino debería hacerse responsable de esos detalles, algunas de las consecuencias que los originaron fue el hundimiento de algunas calles.

Esto hizo también que el brote de aguas negras en algunas de estas viviendas sea insoportable, pues genera la propagación de mosquitos y e infecciones que dañan la salud de los colonos.

“Hay calles inservibles y el drenaje está a flor de piel, ya es un río que está ahí y es un apeste que tiene esa gente a las afueras de su casa”, dijo Mayra García.

Daniel Flores lleva ocho años viviendo en el fraccionamiento y al igual que sus vecinos padece la misma situación. En las afueras de su casa, una enorme fuga de aguas negras tapa el ancho de la calle; el olor que se desprende del lugar hace imposible respirar.

Asegura que en temporada de lluvias la misma presión del agua hace que se les filtre dentro de sus casas, por las tuberías del baño.

“Yo creo que ya hasta nos inmunizamos. La otra vez estábamos cotorreando con unos vecinos que decimos que de esto ya nos inmunizamos, que ni el covid nos va a hacer”, dijo Daniel con tono de sarcasmo.

Pese a irregularidades, construyen nuevas casas

En el fraccionamiento Jardines de Santa Fe, otro de los proyectos que Homex dejó abandonado y que colinda con Colinas, los vecinos aseguraron que existen nuevas casas en construcción que se encuentran en venta, cuyo precio ronda los 550 mil pesos.

“Son alrededor de 75 casas que está vendiendo una constructora que se llama Rojaysa, nos dimos a la tarea de investigar y a nosotros nos parece algo casual, porque esa constructora es igual de Los Mochis, como Homex, y contrataron al mismo personal que tenía Homex”, aseguró Mariela Domínguez, tesorera de la asociación.

Los afectados aseveraron que la constructora tiene estipulada la edificación de más de tres mil casas, a pesar de las irregularidades con las que los dos fraccionamientos cuentan y de la falta de pozos de agua para abastecer a las viviendas.

Los representantes de la Asociación Civil de Residentes Unidos por Colinas de Santa Fe aseguraron que no desistirán hasta que el fraccionamiento sea municipalizado, al igual que seguirán exigiendo al Infonavit una mesa de diálogo para llegar a un acuerdo donde sean beneficiados.