Por la crisis económica que agravó la pandemia de coronavirus, 326,000 niñas, niños y adolescentes empezarán a trabajar en América Latina, de acuerdo con un cálculo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Según el cálculo, entre 109,000 y 326,000 menores de edad se sumarán al mundo laboral. La población infantil trabajadora en América Latina antes de la llegada de la covid-19 era de 10.5 millones.

Aunque para México la proyección es que esa población podría incrementar de 3.3 a 5 millones, el cierre de escuelas y la pérdida de ingresos de las familias aumentará la "incorporación prematura de niñas, niños y adolescentes al mercado laboral y en condiciones precarias", alertó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.

En este contexto, el impacto de la pandemia en la pobreza monetaria afectará a 51.3% de la población infantil en la región, según la Cepal. Por ello, Alicia Bárcena llamó a los gobiernos a priorizar recursos para la infancia y recomendó que el acceso a la protección social y la salud sea universal.

Otra medida importante añadió, es otorgar un ingreso básico de emergencia a las niñas, niños y adolescentes.

Y, sobre todo, garantizar la educación para todos, sin discriminación, con estándares de calidad y adaptación a las nuevas tecnologías

 

TRABAJO INFANTIL=DESIGUALDAD

El trabajo infantil es producto de las cadenas de desigualdad que enfrentan muchas personas a lo largo de su vida y que pasan de generación en generación, aseguró Alicia Bárcena.

 

 

Por lo que expertos, piden en este año internacional para erradicar el trabajo infantil, los esfuerzos del gobierno, de las personas empleadoras, de la sociedad civil organizada y de la ONU.

Pues el aumento de la pobrezala caída de los salarios familiares y cierre de las escuelas están contribuyendo al incremento en el trabajo infantil.