Veracruz, Ver.- Un botín político de 50 mil 721 electores, de acuerdo con el padrón electoral del Organismo Público Local Electoral (OPLE), está en juego en el municipio de Medellín de Bravo para las elecciones del 6 de julio.

El tercer municipio que integra la zona conurbada del puerto de Veracruz representará, para quien sea electo alcalde, el manejo de un ayuntamiento que recibe anualmente recursos por el orden de los 119 millones 130 mil 435 pesos, según el último presupuesto de egresos para los municipios del estado de Veracruz.

La alianza opositora integrada por el PAN, PRD y PRI busca imponerse en las urnas con un candidato de militancia en el blanquiazul, partido que en los últimos siete años mantiene el control del ayuntamiento.

A diferencia de sus municipios vecinos, Veracruz y Boca del Río, el gobierno panista de Medellín de Bravo es encabezado por una corriente política opositora al clan Yunes y en donde no figura la familia Rementería.

Por su parte, la alianza que encabeza el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), podría dar la posición al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para que designe al candidato que buscará adueñarse del control político.

Refugio de panistas disidentes

En el municipio de Medellín de Bravo la corriente opositora al clan Yunes encontró un espacio para atrincherarse, cuando el grupo político del exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares, dominaba en el interior del Partido Acción Nacional (PAN) de Veracruz.

El control político fue asumido desde el 2018 por Hipólito Deschamps Espino Barros, quien después de ser regidor en Boca del Río y funcionario en el gobierno del exalcalde Miguel Ángel Yunes Márquez en el 2014, logró una posición en la LXIV Legislatura como diputado local en el distrito de Medellín.

La llegada de Deschams Espino Barros a Medellín de Bravo, tras una ruptura con el Clan Yunes, permitió arraigar a su grupo político en el municipio, arropado por figuras de liderazgos como Tito Delfín Cano y Enrique Cambranis Torres.

Ambos panistas gozaron de una buena posición en la estructura partidista, hasta antes del dominio del grupo político encabezado por el exgobernador Yunes Linares en el Comité Directivo Estatal del PAN.

Enrique Cambranis Torres dirigió al PAN en el estado en la recta final del gobierno de Fidel Herrera Beltrán y el inicio de la administración de Javier Duarte de Ochoa.

A su salida de la dirigencia estatal alcanzó a ubicarse en el Congreso Federal, como diputado por la vía plurinominal.

Por su parte, Tito Delfín fue alcalde de José Azueta y de Tierra Blanca por el PAN, durante el gobierno de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.

Posteriormente llegó a la legislatura local como por el blanquiazul, como suplente de Hipólito Descamps Espino Barros, con quién mantiene una cercanía política.

Panistas buscan mantener proyecto

Para las elecciones de este 2021, el grupo político disidente del PAN, que ahora goza de una mejor posición ante la dirigencia estatal, ubicó como su candidato a Gabriel Cárdenas Guízar, originario de Tierra Blanca, exdiputado federal en la LXII Legislatura por el distrito 17, que tiene su cabecera municipal en Cosamaloapan.

Aunque sin arraigo en el municipio de Medellín, Gabriel Cárdenas Guízar logró imponerse en las elecciones internas celebradas el pasado 14 de febrero, ante Gustavo Almaraz Pérez, quien por segunda ocasión fue derrotado en el proceso panista rumbo a la candidatura por la alcaldía.

Gabriel Cárdenas tuvo el respaldo del grupo político del alcalde Hipólito Deschamps, quien pidió licencia para buscar la candidatura por la diputación federal.

El apoyo de su grupo político es notorio al revisar la planilla de los cargos edilicios que lo acompañan, pues en el puesto de síndica se ubica el nombre de Alicia Delfín Rodríguez, originaria de Tierra Blanca e hija de Tito Delfín Cano.

Cárdenas Guízar se desempeñó desde el inicio de la administración municipal en 2018 como jefe de Gabinete Municipal de Hipólito Deschamps, cargo que no existe en otros ayuntamientos de la conurbación con una mayor estructura organizacional.

Desde su posición, el exdiputado federal tuvo notoriedad en el Ayuntamiento encabezando eventos públicos como entregas de apoyos asistenciales, inauguraciones de obras y mantenimiento de servicios, actividades que fueron promocionadas en las cuentas oficiales del ayuntamiento.

PVEM encabezará alianza

Frente al candidato panista se enfila Marcos Isleño Andrade, polémico exalcalde de Medellín de Bravo, militante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), partido que encabezará en el municipio la alianza con Morena y PT.

Isleño Andrade fue presidente municipal entre el 2010 y el 2013, antes tuvo el cargo de Tesorero Municipal del Ayuntamiento de Medellín, en la administración del priista Rubén Darío Lagunes. Durante su gestión como encargado del presupuesto municipal, acumuló acusaciones de irregularidades que fueron observadas por ORFIS y solventadas por su gestión como edil.

El exalcalde destacó en su administración como una de las personas cercanas al exgobernador Javier Duarte de Ochoa.

Sin embargo, la polémica no solo se concentró en temas relacionados con la política y la administración pública. En noviembre del 2015, Marcos Isleño, todavía como alcalde, fue acusado de golpear a su esposa.

La denuncia fue hecha pública por la víctima, quien a través de su abogado difundió fotografías de las marcas que presuntamente ocasionó el expresidente municipal; finalmente, la querella no fue presentada a la Fiscalía.

El historial de Marcos Isleño ha sido motivo para que militantes morenistas en Medellín de Bravo mantengan resistencia a que sea el candidato que enfrente al PAN en el municipio; no obstante, hasta ahora no existe un posicionamiento al respecto de alguno de los partidos que integran la alianza que lo podría postular para las votaciones.