Una de las actrices mexicanas más cotizadas en Hollywood sin duda es Salma Hayek quien es admirada alrededor del mundo por su belleza y sensualidad y aunque todo en la pantalla parece color de rosa acaba de revelar que no siempre ha sido fácil enfrentarse a las escenas de sexo. Al menos eso le ocurrió en el caso de "La balada del pistolero" protagonizada por Antonio Banderas, durante cuyo rodaje la también productora Salma Hayek vivió episodios prácticamente traumáticos.

Como parte de una conversación en el podcast "Armchair Expert", Salma Hayek de 54 años contó lo incómoda que se sintió filmando una de las escenas eróticas de la trama. Una secuencia de la que supo que existía recién cuando el rodaje a cargo de Robert Rodríguez estaba en curso.

Como el realizador se comprometió a que había un mínimo de personas en el set, Hayek dio el OK para grabar. Pero el asunto no fue tan simple: "Cuando íbamos a filmar, empecé a llorar", recordó la actriz. Pero eso no fue todo. "No sé si puedo hacerlo. Tengo miedo", le dijo a Rodríguez.

"Una de las cosas a las que tenía miedo era a Antonio... Era un caballero absoluto y muy amable, y todavía somos amigos muy cercanos, pero él era muy libre. Me asustaba que para él fuera como si nada", dijo la actriz y recordó: "Empecé a llorar y él me dijo: 'Dios mío, me estás haciendo sentir terrible'. Y estaba tan avergonzado que estaba llorando (también)".

LA AYUDA

Según Hayek, Rodríguez y Banderas "fueron increíbles" con ella, aunque aseguró que se trató de un momento traumático y complejo de su carrera. "No podía soltar la toalla. Ellos intentaban hacerme reír. (Pero) me la quitaba dos segundos, y comenzaba a llorar de nuevo. Pero lo superamos", añadió.