Veracruz, Ver.- A Blanca no le molesta el nuevo término que usuarios de redes sociales adoptaron para llamar a las mujeres que se dedican a las ventas en línea, "Las nenis", al contrario, opina con tranquilidad que eso le da mayor publicidad, mientras se maquilla y atiende a sus hijos y clientes.

 

 

Detrás del término y de todo el revuelo que causaron en redes sociales, "Las nenis" representan la lucha constante de las mujeres que decidieron arriesgarse y emprender negocios para sacar adelante a su familia.  

Este es el caso de Blanca Rosa Ramírez, quien hace tres años comenzó con la venta de artículos en línea para apoyar a su esposo, pues en su trabajo le redujeron las horas laborales.

 

 

"Empecé a vender por línea y por pedido, ya de ahí empecé a meter más cosas en mi casa, para que la gente fuera a buscar, porque luego van a las fiestas y quieren un regalito o que el obsequio del 14 de febrero y todo eso", contó.

 

La mujer de 24 años ahora se jacta con orgullo de ser su propia jefa, de trabajar desde casa y, sobre todo, de tener su negocio fijo y planear abrir más sucursales para brindar trabajo a mujeres que, como ella, deseen emprender.

 

 

Su página "Fashion Werita Méndez" es su principal herramienta, al igual que su celular, el que hace transmisiones en vivo y pedidos a domicilio, todo apoyada por su esposo y su familia.

 

 

Proveniente de una familia de comerciantes, el primer contacto que tuvo con las ventas fue a través de la panadería de su padre. Recuerda que junto con su hermana ayudaba a sus papás a vender pan en la colonia donde vive y después trabajó de mesera.

 

 

Blanca tiene tres hijos y a pesar de que no concluyó una carrera universitaria, realiza la labor de un profesional de mercadotecniapublicidad y administración, que combina con su carisma para atender a sus clientas.

 

Fue estafada

Llegar hasta donde ahora está no fue nada fácil, pues en el camino del emprendimiento se encontró con varios obstáculos.

El primero fue confiar en quien no debía, ya que en sus inicios fue estafada por supuestos proveedores de mercancía, los cuales le robaron siete mil pesos que con esfuerzo juntó de las ventas por catálogo.

 


"Estuve como seis meses desanimada, ya no quería, porque decía que me iban a volver a estafar y luego entre amigas les pedía sus proveedores, pero no te lo dan fácilmente", dijo.

 

Después de ese trago amargo aprendió a revisar e investigar a los proveedores a los que les compra, así como también a identificar a sus clientes, pues también cuenta que existen muchas personas que solo hacen los pedidos y después no los quieren.

 

 

Todo eso ayudó a Blanca a crecer como comerciante y a buscar más oportunidades y mayor campo laboral.

 

Pandemia disminuyó ventas

Samantha es otra de las mujeres que decidió emprender su propio negocio en línea. Ella lleva en el mundo de las ventas seis años; el principal motivo fue para ayudar con la economía de su familia y al igual que Blanca también proviene de un hogar de comerciantes.

 

 

La entrada de la pandemia del covid representó una baja en las ventas, debido al confinamiento y al miedo que representaba para algunas personas salir de sus hogares, por lo cual muchas de estas mujeres optaron por la entrega a domicilio.

 

"Anteriormente sí estaba mejor la venta, ahora ha bajado un poco por lo mismo de la pandemia y todo eso, pero sí hay poco de venta, no como los meses anteriores", contó Samantha.

 

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La falta de trabajo fue una de las cosas que causó que las ventas de ambas mujeres cayeran 30 por ciento, pese a eso afirman que paulatinamente sus clientas han regresado.

 

Agresión y acoso en redes sociales hacia las "Nenis", disfrazados de chiste

Para Maricruz Bárcenas (La Carambada) socióloga feminista y profesora en Violetas Centro Interdisciplinario de Estudios para la Intervención Social (CIEIS), "Las Nenis" siempre han existido en la sociedad acuñando diversos términos a lo largo de los años, tales como mujeres emprendedoras o de formas despectivas como "luchonas".

Muchas de estas personas son madres solterasestudiantes y esposas que colaboran con un ingreso extra a sus familias.

 

"Las mujeres siempre históricamente nos hemos dedicado a generar la subsistencia, desde las señoras que venden tamales en la calle, gorditas, todo tipo de alimentos, hasta las señoras mayores que venden sus tejidos, bordados, las mujeres indígenas que también venden sus artesanías", dijo.

 

Ahora con la llegada de las redes sociales este término vino a revolucionarse. De pasar a las ventas de casa en casa o en locales físicos, las mujeres adoptaron las plataformas digitales donde pueden ofrecer sus productos, esto las llevó a ser blanco de muchas críticas buenas y malas.

Para la especialista, este fenómeno de acoso y agresión tiene que ver con la sociedad machista que impera en el país, que desvaloriza el esfuerzo que realizan, esto también por la forma en la que se enfocan en las ventas entre mujeres de manera afectuosa.

 

"Mucho de lo que estamos viendo, el acoso que están viviendo las mujeres con sus pequeños negocios, tiene que ver con el sistema colonialista, como este sistema colonialista se manifiesta a través del racismo, mucho de lo que estamos viendo, el acoso, tiene que ver con una lectura racial", aseguró.

 

Pese a que Blanca y Samantha no consideran este término como ofensa, el acoso y agresión siguen presentes en cada uno de los comentarios despectivos que personas, en especial hombres, realizan a estas mujeres que solo buscan prosperar y llevar el sustento a sus casas.