Veracruz, Ver.- Por años, muchos vecinos y vecinas de la zona cercana al bulevar Manuel Ávila Camacho han sufrido los días del carnaval, debido a que durante esa jornada, las colonias a lo largo del paseo se vuelven parte de la fiesta máxima de los jarochos.

Junto con los festejos, el baile y la música, se une el ruido, la basura y las necesidades fisiológicas en la vía pública.

 

 

En las calles de la colonia Zaragoza, que abarca desde playa Villa del Mar hasta playa Martí, se convierten en paso obligado de los jarochos que acuden al bulevar, debido a que es el camino que conecta las rutas de los autobuses con el epicentro de la fiesta.

 

 

Asimismo, este tramo del paseo es uno de los más abarrotados por los asistentes, quienes en muchos casos arriban desde la mañana y se van hasta la noche del bulevar, incluso, algunos se quedan toda la noche.

Esta situación obliga a los fiesteros a comer y descansar en la zona, y además de realizar sus necesidades fisiológicas, las cuales las realizan en los baños portátiles que se colocan, pero algunos recurren a las calles. 

Para Mario Morales, habitante de la colonia Zaragoza, este año fue muy diferente, ya que por las restricciones de la pandemia no se realizaron desfiles ni fiestas en el bulevar, por lo que los días fueron más tranquilos.

Mario admite que al pasar de los años, estos inconvenientes fueron reduciéndose, y el caos en las calles ya no era tan fuertes.

 

"Los días de desfiles ya no causaban tantos conflictos como antes, solo eran unas horas de ruido y después no pasaba más; el verdadero inconveniente era el tráfico", recuerda el joven.

 

La colocación de gradas y el cierre de calles, convertían las normalmente tranquilas calles de esta colonia, en verdaderas avenidas.

"Causaban que las vías alternas se aglomeraran demasiado, lo cual así imposible salir rápido de la zona."

Asimismo, comentó que durante muchos años vecinos de la zona aprovechaban los días para emprender pequeños negocios de venta de alimentos y bebidas, sin embargo, en las últimas ediciones, la afluencia de personas se redujo y los pequeños negocios ya no abren.

 

 

Este año, el fin de semana que se llevó a cabo el Carnaval Virtual, las playas de Veracruz lucieron abarrotadas por locales y visitantes, lo cual se contrapone con las indicaciones de la autoridad de salud.