El primer viernes de marzo, marcado por rituales esotéricos que buscan “remediar males”, “limpiar las malas energías” y hasta mejorar la salud, este 2021 registra una baja en las ventas de amuletos, esencias, veladoras y todo tipo de ayudas debido a la pandemia generada por el covid-19. 

Cristina Hernández, dueña del negocio de productos esotéricos “Los siete arcángeles” en el mercado Jáuregui, dice que aunque tiene clientes “fijos” que siempre acuden a comprar este tipo de productos, este año la venta apenas está en un 30 por ciento de lo que se registraba en años pasados.

“No tanto como se espera, la economía bajó bastante, la gente tiene miedo de salir por lo de la pandemia y realmente sí bajó bastante la temporada, la afluencia de la gente. Si antes era el 100 ahorita está en 30 por ciento, así de drástica la cosa, pero para quienes creen que en esto sí vienen y acuden, tenemos clientes pero es bueno creer en esto”. 

En este sitio tienen lo mismo remedios para el “espanto” y hasta para “la bilis”; tienen 23 años ofreciendo estas curas que aprendió del oficio de su madre y de su abuela, aunque en la pandemia ha trastornado todo. 

“Viene de herencia, desde mi abuela, somos tres generaciones que hemos manejado esto, remedios caseros para algún malestar, recoger bilis, todo eso. Curamos del espanto, la bilis, recogemos los ovarios, sobamos la matriz, que es lo más solicitado”. 

Afirma que anteriormente en esta época del año la gente llegaba buscando diferentes curas y productos para que le vaya mejor en la vida porque el primer viernes de marzo “se mueven las energías”.

“Se manejan las limpias, se abren muchos portales, hay mucha gente que no cree en esto, pero existe; se recomienda que se hagan una limpia y se recarguen de energía, por eso tenemos a la venta baños, cirios, jabones, esencias, lociones y veladoras para que les vaya bien, que se recojan de todas las envidias, maleficios, hechizos, y prosperen, se les abran caminos”. 

Dice que a su negocio llegan personas con males que ni los médicos han podido remediar y gracias a sus productos logran salir adelante. 

“A la gente que ha sentido algún mal y ningún médico puede curarlo, hay muchas veces que la gente recurre aquí y realmente sí han visto resultados. Tenemos precios accesibles, y realmente sí ha servido; yo creo mucho porque veo a mucha gente que viene mal y con las cosas que se va uno haciendo regresan y hasta llegan para dar las gracias”.