TUXTLA GUTIÉRREZ.- Con los tres órdenes de gobierno en la llamada Cuarta Transformación han aumentado las acciones de hostigamientoacoso y agresiones en contra de comunidades zapatistas, una de ellas Nuevo San Gregorio, municipio autónomo Lucio CabañasCaracol 10 "Floreciendo la Semilla Rebelde", en la región Altos de Chiapas.

 

Como parte de un segundo informe de varias organizaciones no gubernamentales se reveló que un grupo de 40 invasores, conformado por expolicías y exfuncionarios del municipio de Huixtán y San Cristóbal de Las Casas, mantienen una vigilancia incisiva en contra de los comuneros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a quienes amedrentan de distintas formas.

Entre algunas acciones violentas ejercidas, destacaron que ha habido despojo de tierras, las cuales son fraccionadas y vendidas a gente que no pertenece a esa zona, "lo que creemos que se trata, además, de intentar sacar a las familias zapatistas de allí porque hay otras intenciones perversas como echar andar megaproyectos como el Tren Maya o la supercarretera que va desde Palenque hasta Pijijiapan, en detrimento de nuestra madre naturaleza", advirtió Pablo Nava, dirigente de la ONG "No estamos Todxs".

Para los colectivos, entre estos el Centro de Derechos de la Mujer Chiapas, Espacio de Lucha contra el Olvido y la Represión, la Red de Resistencia y Rebeldía Ajmaq, adheridos a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, la 4T solo busca acabar con la autonomía de los pueblos zapatistas lograda desde 1994.

Por ello, desde hace poco más de un año y tres meses, el denominado "grupo de los 40", entre los que hay autoridades ejidales y del clero, se han apoderado de grandes cantidades de tierra de las 155 hectáreas de las que está conformada Nuevo San Gregorio, misma que cuenta con una casa de salud y una escuela secundaria autónomas.

La situación se ha recrudecido desde noviembre del año pasado, y sobre todo en contra de las mujeres; de hecho, los hostigadores, quienes por lo regular están armados con machetes, cuchillos y palos, han acabado con sembradíos, o rompen mangueras que suministran de agua a las familias zapatistas, e incluso se apoderaron de la llamada Casa Grande, según las ONG.

De igual forma, introducen su ganado que acaba con los sembradíos zapatistas, los cuales les sirven para su alimentación.

EN RIESGO CONSTANTE, LAS MUJERES DEL EZLN

Las mujeres zapatistas, se revela en el informe, han tomado la batuta de algunas actividades que hacían los varones, con la intención de no generar roces con los "paracaidistas". Sin embargo, ha sido contraproducente porque éstos han aumentado el acoso.

"De pronto salen hombres con resorteras, o notamos que se esconden, nos vigilan, y usan hasta binoculares; o de repente bajan otros, con machete", externa una de las afectadas.

Ante este asedio, la siembra de maíz y frijol se frustró, pues estaba programada para los primeros días de febrero. Mientras tanto, los invasores avanzan a paso constante: hace poco utilizaron tractores para arar casi 13 hectáreas, propiedad de las bases zapatistas, y para ello inclusive derribaron árboles y otros bienes.

Para las organizaciones que han efectuado una Caravana de Observación y Acompañamiento en Nuevo San Gregorio, el hostigamiento continuará y, lo peor de todo, es que en cualquier momento podría haber derramamiento de sangre por la inacción del Estado mexicano.

No obstante, las familias zapatistas tienen algo en claro, y lo defenderán: "No somos dueños de las tierras, pero sí somos guardianes de la naturaleza".

Entre los acosadores provenientes de ejidos como San Gregorio Las Casas, San Andrés Puerto Rico, Ranchería Duraznal y Rancho Alegre, subrayaron, están Nicolás Pérez Pérez, exregidor perredista de Huixtán; Sebastián Bolom, otro exfuncionario de ese municipio, entre otros.

"Este grupo de hostigadores no necesita la tierra, si la necesitaran en verdad trabajarían en colectivo. Tienen dinero, y solo nos quieren chingar, quieren acabar con nuestra organización; además, ellos tienen dinero, tienen autos, ganado", externó un zapatista afectado.