El gobierno de Estados Unidos se ha enfrentado en los últimos meses a números crecientes de migrantes que buscan cruzar su frontera. En las últimas semanas se ha calculado que entre cuatro y cinco mil personas cruzan diariamente desde México.

Los números tan altos de migrantes han ocasionado que los albergues de ambos países se encuentren sobrepoblados y en malas condiciones. Los refugios en México han alcanzado niveles no vistos en cinco años y se han visto forzados a rechazar migrantes, según un reporte de The New York Times.

El diario explica que varios albergues se encontraban prácticamente vacíos hace unos meses. Explica que el refugio Hotel Filtro en Ciudad Juárez usaba varias de sus habitaciones como almacén, ya que les sobraba espacio. Sin embargo, ahora tiene carteles en sus puertas que explican que no hay cupo.

Se cree que hay varios factores que causaron el incremento tan pronunciado de migrantes intentando llegar a Estados Unidos. La crisis ocasionada por la pandemia y los desastres naturales que han golpeado a Centroamérica son de los principales.

La desesperación ha aumentado entre los migrantes. Varias personas entrevistadas por el diario dijeron que habían gastado sus ahorros de toda la vida y que además se habían endeudado para poder pagarle a los coyotes. Revelaron que estos les prometieron que la frontera estaba abierta ahora que Biden es presidente.

 

LA SITUACIÓN EN MÉXICO

Hasta ahora, México ha intentado frenar la situación con dos medidas principales. En primer lugar, ha aumentado las redadas contra grupos de contrabando. También ha comenzado a enviar a los migrantes a sus países, que son mayormente en Centroamérica.

Sin embargo, las medidas no han sido suficientes y se han visto afectadas por decisiones tomadas por Estados Unidos. La orden federal "Título 42" justifica las deportaciones rápidas como una medida sanitaria durante la pandemia. Ha permitido que migrantes sean detenidos en un punto de la frontera y que sean llevados a otra ciudad fronteriza por avión.

Rubén García, fundador de una de las mayores redes de refugios en Estados Unidos, le explicó al diario que las autoridades le notificaron el fin de semana que tenía media hora para prepararse para recibir a más de 200 personas que llegarían al albergue. Ninguno de los migrantes había tomado una prueba para el coronavirus, incluso después de estar en un avión con varias otras personas.

Y la situación es similar en México. Enrique Valenzuela, coordinador de los esfuerzos en el estado de Chihuahua, reveló que el fin de semana se le informó que tendría que recibir a 45 familias con poco tiempo para prepararse.

 

LO QUE SE ESPERA DE ESTADOS UNIDOS

Los crecientes números de migrantes han afectado a Estados Unidos, ya que se han puesto a prueba los recursos del gobierno federal.

Aunque la administración de Joe Biden no se ha referido al problema como una "crisis", ha admitido que falta mucho por hacer en el tema y han expresado preocupación por la cantidad de niños sin acompañantes que han cruzado la frontera en las últimas semanas.

Hasta ahora, el gobierno de Estados Unidos se ha esforzado por revertir varias políticas migratorias de la era del expresidente Donald Trump. Por ejemplo, ha permitido que los menores no acompañados y algunas familias permanezcan en Estados Unidos a la espera de procedimientos legales.

La semana pasada, la administración de Biden también anunció que las autoridades no deportarán a los padres o tutores de menores indocumentados que acudan a recogerlos.