Veracruz, Ver.- Fue a mediados del mes de junio del 2020 que Ana Gómez contrajo covid-19, unas semanas antes había trabajado en un hospital público como química clínica, pese a no estar en contacto con pacientes covid, salió positiva al virus.

 

"Ellos (el personal del hospital) tenían un piso completo para puro covid y a los que yo iba se supone eran no covid, pero al parecer sí había", comentó.

 

A pesar de que Ana y sus demás compañeros utilizaban todas las medidas necesarias para protegerse, gran parte de su equipo contrajo el virus SARS-CoV2, al igual que ella.

 

 

No tiene en claro en qué área pudo haber ocurrido el contagio, asegura que lo más probable fue en los comedores, donde diario convivía con distinto personal.

Debido al poco conocimiento que había en aquel entonces de la enfermedad y que el sitio donde comían era un lugar cerrado, lo que pudo propiciar el contagio, el virus se propagó entre los trabajadores.

Tras estar un mes laborando en aquella institución decidió salirse de trabajar para incorporarse en otro hospital privado, durante ese lapso los síntomas comenzaron a manifestarse el dolor de cabezatemperatura de 38 grados fueron los primeros indicios que alertaron a Ana.

 

 

Por fortuna los síntomas que presentó no requirieron hospitalización, lo único que le causaba miedo fue contagiar a su madre, quien pese a estar en contacto con ella no tuvieron ninguna complicación.

Las congestiones nasales que padeció fue el síntoma que más le aterró, "es miedo a dejar de respirar, que esté dormida y se me fuera el aire, no podía dormir", relató.

Cuenta que haber pasado por aquella experiencia la hizo valorar un poco más a sus familiares, al igual que informarse más sobre los protocolos de sanidad, pues asegura que la falta de conocimiento y la poca información del virus fue una de las principales causas que originaron su contagio.

 

A un año de pandemia persiste desinformación

Ana lleva trabajando como química clínica cinco años, admite que la pandemia del covid vino a poner en riesgo no solo la salud de los médicos que trabajan en la primera línea del covid, sino a todo el personal que labora directamente en estos lugares, tal como le pasó a ella y sus demás compañeros.

El director nacional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoe Robledo Aburto, señaló que durante todo el año que lleva la pandemia se han contagiado 80 mil personas que trabajan en esta institución.

 

 

En su última visita al estado de Veracruz a inicios de este mismo mes, dijo que de este número han muerto 740 por causa del virus y que no necesariamente habían atendido a pacientes covid.

El poco conocimiento que se tenía sobre esta enfermedad fue una de las principales causas de contagio entre el personal.

Ana afirma que entre la población todavía persiste la desinformación, ya que asegura que le ha tocado atender a algunos pacientes que van a realizarse la prueba covid y que siguen utilizando métodos de prevención que pueden dañar la salud.

 

"Hay personas que se echan el microdacyn (desinfectante) en la cara, que se los están tomando, me enteré hace poco que se están tomando sanitizante, ya me echaron a perder unos zapatos (por los sanitizantes), no sé qué es lo que le vendan a la gente", dijo.

 

Pese a que siempre intentan informar a las personas que atienden sobre lo que deben y no deben utilizar, admite que estos métodos siguen presentes, al igual que existen personas que promocionan tratamientos a base de dióxido de cloro que pueden causar daño en el organismo, por lo que invita a las personas en mantenerse informadas.

Por ahora Ana se encuentra esperando la vacuna contra el covid, aunque en un principio el personal de salud que trabaja en hospitales privados no estaba contemplado, las gestiones que se hicieron ya los mantienen en lista de espera para esta aplicación.