Boca del Río, Ver.- Alberto desempolvó las sillas y sacó las sombrillas y mesas después de permanecer un año sin poder trabajar en la playa El Morro, en Boca del Río, a causa de la pandemia de la covid-19.

 

 

De oficio comerciante, trabaja en la renta de palapas desde que tiene uso de razón; su abuelo inició con la venta de raspados para quedar en aquel lugar. Tres generaciones y más de 70 años de tradición avalan a la Palapa Santi.

 

 

"Aquí prácticamente desde los siete años ando, iba a la escuela y en las tardes venía a la playa a ayudar a mis abuelos y después mis abuelitos heredaron a mis padres y después me lo heredaron a mí", contó.

 

A sus abuelos el negocio les alcanzó para mantener a siete hijos y después a sus padres para hacer lo mismo con él y sus hermanos.

 

 

Con nostalgia, recuerda que cuando era pequeño el turismo llegaba constantemente y las playas se llenaban de extranjeros y lugareños.

Ahora, a causa de la pandemia de la covid apenas logra tener dos mesas ocupadas; hace cuatro días que volvió a retomar su actividad, después de que a inicios de la emergencia sanitaria el ayuntamiento boqueño dio la orden de cerrar por completo las playas del municipio con la finalidad de evitar el riesgo de contagio del virus.

 

"Fue un poco difícil, porque aquí vamos al día, hay que pagar impuestos, los gastos y a veces, si se puede ahorrar, teníamos un guardadito, pero por la pandemia tuvimos que levantar y cerrar todo y estuvimos prácticamente un año sin trabajo y el poquito dinerito no alcanzó", dijo.

 

Durante el último año Alberto tuvo salió a las calles a vender productos de aseo personal; contó que recorrió todo el bulevar, tiendas de conveniencia, casas y colonias para obtener ingresos e incluso adquirió cubrebocas.

 

"Al ver que el dinero se estaba acabando y yo no veía esto (la pandemia) para cuando iba a acabar, yo lo que decidí fue agarrar una parte para invertir y con la otra compré una despensa", mencionó.

 

Aunque de la venta de productos no obtenía el mismo dinero que con la renta de palapas, le fue suficiente para sobrevivir todo el año que estuvo sin esa entrada.

 

Solo podrán trabajar en temporadas altas

El periodo vacacional de Semana Santa es un respiro para cientos de familias que viven del turismo en Boca del Río, como la de Alberto, quien espera con fe poder recuperar un poco de lo perdido durante el 2020.

 

 

Pese a que los comerciantes solo podrán colocarse durante estas fechas, por indicaciones de las autoridades, esperan sacar provecho de la temporada, al igual que confían que el mal tiempo que está pronosticado en los próximos días les de tregua.

Como medidas de prevención para las fechas de vacaciones el ayuntamiento de Boca del Río implementó el operativo "Vacación con Precaución", el cual pretende promover y hacer cumplir entre los bañistas las medidas de sanidad.

Estas acciones consisten en controlar la ocupación de lugares y espacios públicos como playas, por lo que se supervisará que el aforo de estos sitios no exceda el 50 por ciento.

 

 

Los comerciantes deberán respetar la sana distancia entre las mesas y solo se permitirá la estancia en la zona de playas desde las 8:00 am hasta las 6:00 pm. Se supervisará mediante recorridos que estas medidas se cumplan.

El uso de cubrebocas también se exhortará en los visitantes y se llevarán a cabo cierres viales para controlar el ingreso en los lugares turísticos.

A pesar de que Alberto confiesa que los comerciantes tardaron en poder adaptarse a estas medidas y sabedor de que no obtendrán el mismo ingreso que en años anteriores, confía en que las autoridades les concedan el permiso para seguir laborando de forma esporádica, como hasta el momento.

 

 


"De hecho vamos a trabajar el puente del 1 de mayo y las vacaciones de verano que, aunque no están contempladas, esperemos que sí nos den permiso", compartió.