Zamira Gayosso o “Zam” como la conocen sus amigos, recién había terminado su licenciatura en Administración de Empresas Turísticas, cuando decidió aventurarse a viajar en caravana o “aventón”. Fue en uno de esos viajes que llegó a Mérida y conoció las marquesitas yucatecas.

“Te estoy diciendo que esto fue hace 10 años aproximadamente, la verdad no me acuerdo muy bien ahora, pero en ese tiempo las marquesitas aquí en Veracruz no se conocían, al menos yo no las había probado antes y me gustaron mucho”.

 

 

Cuando terminó esa temporada de viajes, Zam descubrió que no quería dedicarse a la hotelería, así que tomó como ejemplo a su madre y a su familia, que eran comerciantes, decidió irse por ese camino, porque consideró que tendría más libertad.

Fue así como comenzó a realizar negocios por su cuenta y en ocasiones se daba la oportunidad de seguir viajando, fue así como también vivió una temporada en Cancún.

 

“Me di cuenta de que la hotelería no era lo mío, yo quería ser mi propia jefa y ser libre para poder moverme”

 

Nace la idea

“Estaba con unos amigos en un festival de la Candelaria en Tlacotalpan cuando volví a escuchar y comer una marquesita, seguían sin ser muy conocidas aquí”, añade Zam.

Un año después de ese viaje, Zam y sus amigos regresaron a Tlacotalpan para festejar la Feria de la Candelaria y descubrió que la persona que vendía las marquesitas tuvo éxito, porque ya tenía cinco puestos.

 

“Me puse a platicar con esa persona, para ese entonces yo ya consumía marquesitas en Veracruz. Y pensé que eso podría ser un buen negocio. Así que me puse a investigar que necesitaba e hice un estudio de mercado con la competencia de Veracruz”

 

En ese momento Zam empezó a ahorrar y poco a poco compró la plancha, el carrito y los ingredientes, “cuando tuve todo me puse a practicar y practicar para aprender a hacer las marquesitas. Vendían como una clase de paquete donde te enseñaban a hacerlas, daban recetas, la imagen corporativa y todo eso, pero estaba caro y la verdad no lo podía pagar”.

Después de realizar presupuestos descubrió que en Veracruz le resultaría muy caro, por esa razón decidió mudarse a Xalapa.

Marquesitas de Gayosso nace en 2016, cuando Zamira llegó a Xalapa. En un inicio se ubicaba en Jardines de Xalapa, sin embargo, buscó la manera de moverse a Los Lagos para mejorar sus ingresos.

Marquesitas de Gayosso fue todo un éxito, sus diferentes combinaciones de sabores dulces y salados son el sello personal de Gayosso.

 

“A mí me gusta mucho la buena comida es por eso que busco dejar mi sello personal en las marquesitas combinando sabores que tal vez no muchos harían. La marquesita clásica y la que muchos piden es la combinación de Nutella con queso de bola, es muy rica, el dulce de la Nutella y lo saladito del queso combinan muy bien, pero una de mis recomendaciones personales es la Tocino Sweet, una marquesita con tocino, queso de bola, Philadelfia, miel maple y un toque de canela”.

 

 

Crisis por pandemia

Tal fue el éxito del negocio que llegó a ser la única fuente de ingreso económico de Zamira. Por esa razón Zam decidió mudarse a una casa más amplía y más costosa a inicios de marzo del 2020.

 

“Me iba muy bien y decidí rentar un lugar más lindo y amplio, vivía tranquila, mantenía a mis mascotas, tenía lo necesario. Tenía una semana de haberme mudado cuando de un día a otro, todo cerro por la pandemia”, mencionó.

 

 

El negocio de Zam cerró, lo que la obligó a buscar otras fuentes de ingreso, ya que no le alcanzaba ni para la comida del día a día.

 

“La situación se volvió insostenible, no daba ni para la comida del día. Así que recurrí a ofrecer mis servicios para ordenar bodegas, limpiar casas, como niñera o haciendo jardinería”.

 

Desde hace un año Zamira se dedica a limpiar casas por las mañanas lo que le ha permitido tener los ingresos necesarios para vivir, sin embargo, aún había días en los que en dinero no alcanzaba. Por esa razón decidió que intentaría retomar su negocio de marquesitas por las tardes desde su domicilio.

 

“Hablé con las personas de la inmobiliaria con la que rento mi departamento para pedir permiso para poder vender aquí en el edificio y terminaron rentándome el estacionamiento porque nadie en el edificio tiene carro y fue así como volví a comprar ingredientes, reactivé mi página de Instagram y Facebook y me prepare para abrir con todas las medidas de sanidad”

 

 

Desde hace cinco meses Marquesitas de Gayosso se ubica sobre la calle Brasil de la colonia Reforma, en la ciudad de Xalapa y pese a que Zam fue bien recibida por sus antiguos clientes, las ventas aún no se acercan a lo que solía vender antes de la pandemia por covid-19.

 

 

“Tengo días buenos, en los que se llega a vender dos terceras partes de lo que solía vender, pero también tengo días muy bajos en los que casi no se vende nada, pero lo tomo como un ingreso extra que siempre es bueno y pues seguimos presentes”, finalizó.