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Lunes 24 de Julio, 2017     |     Veracruz.
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Opinión



Los asesinatos de periodistas son apenas un asomo al infierno que vivimos…

Lunes, Mayo 15, 2017 - 21:51
 
 
   

El Estado como un ente abstracto/concreto de ejercicio del poder luce rebasado

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Tras sufrir un atentado contra su vida el 29 de marzo pasado, el periodista Armando Arriaga Granados sobrevivió a heridas en un pulmón y la arteria carótida.

En el IMSS de la ciudad y puerto de Veracruz lo libraron de la muerte luego de que en su natal Poza Rica -donde ocurrió el atentado frente a su casa, tras dejar su oficina del diario La Opinión- no hubo las condiciones médicas para ello.

La recuperación de Arriaga Granados se ha dado en silencio, guardando el cuidado a que obliga un posible segundo atentado.

Tampoco se ha detenido a nadie por esta agresión; menos se proporciona información sobre un posible avance en las investigaciones ministeriales, si es que lo hay…

El 19 de marzo, en Yanga, Veracruz, fue asesinado a tiros el periodista Ricardo Monluí Cabrera.

Murió frente a su familia con la que acudió a comer a una fonda.

Monluí Cabrera escribía la columna Crisol en la que fue crítico de las irregularidades sociales, económicas, políticas que caracterizan al mundo cañero en el centro montañoso veracruzano.

Ricardo Monlui fue jefe de prensa de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar de la CNC.

También fue Presidente de la Asociación de Periodistas y Reporteros Gráficos de Córdoba y la Región A.C.

En el 2010, su hijo, Ricardo Monluí Ruiz, fue víctima de un atentado a balazos en Ixtaczoquitlán, zona conurbada con Orizaba.

Monluí Ruiz señaló a policías municipales como responsables de la agresión en su contra.

Sobre la muerte de Ricardo Monlui Cabrera tampoco hay información que apunte al esclarecimiento de los hechos, a un avance en ese sentido y mucho menos a la procuración de justicia.

20 periodistas asesinados durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa en Veracruz; uno muerto y otro herido en lo que va del bienio de Miguel Angel Yunes Linares.

Ausente la justicia, ajena la garantía de seguridad.

(2)

El 2 de marzo pasado, en Guerrero, fue asesinado el periodista Cecilio Pineda Brito, reportero independiente y especialista en la cobertura de nota roja.

El 23 de ese mes arrebataron la vida de la corresponsal de La Jornada en Chihuahua, Miroslava Breach, mientras salía de su casa.

El 17 de abril se dio a conocer de parte de las autoridades estatales de Chihuahua que están plenamente identificados los autores materiales y el autor intelectual del crimen de Miroslava...

Sobre el caso de Cecilio Pineda, como en los crímenes contra periodistas veracruzanos no hay nada, hasta hoy…y no existe la garantía de que los hechos trágicos se esclarezcan.

En abril, el día 14 fue asesinado el periodista Maximino Rodríguez en La Paz, Baja California y en mayo, el día 2 la víctima fue Filiberto Alvarez, reportero de una radio en Morelos.

(3)

El diario La Jornada ha sido víctima, una vez más, del atentado contra la vida de uno de sus corresponsales.

Ayer fue asesinado su corresponsal en Sinaloa: el escritor Javier Valdez Cárdenas, cuando se dirigía al semanario RíoDoce del que fue co-fundador.

El fin de semana en Guerrero y sobre la carretera Iguala-Altamirano fueron privados de su libertad 7 reporteros de diversos medios, presuntamente por miembros del crimen organizado.

Todos fueron liberados con vida pero en lo que va del 2017 media docena de periodistas han sido asesinados en México.

(4)

"Vivir en Sinaloa es una amenaza, y ser periodista es una amenaza adicional, aprendimos a vivir en tiempos en que las balas están volando a nuestro alrededor" expresó Javier Valdez Cárdenas en una entrevista reciente.

Estas palabras del novelista sinaloense son válidas para su entidad, Veracruz, Michoacán, Tamaulipas, Guerrero, Chihuahua, Baja California, Morelos y prácticamente toda el país.

El Estado como un ente abstracto/concreto de ejercicio del poder luce rebasado en su estructura institucional.

Durante décadas y desde la falta de democracia, desde el corporativismo, desde la condición política de una Revolución traicionada, se gestó un poder paralelo al que reconoce la Ley, que se impone a cualquier costo y cada día cobra más sangre.

Muy pocos lo apreciaron y a quienes escribieron al respecto o lucharon en su contra los persiguieron en una guerra sucia, los tomaron a locos o los mataron.

Incluso en los días que corren pesa más el dinero por el dinero que las ideas aunque el dinero por el dinero signifique muerte y las ideas esperanza.

Se imponen las condiciones del Estado Fallido, gana el poder paralelo…

Arriaga, Monluí, Pineda, Miroslava, Valdez, Rodríguez, Alvarez y el resto de quienes se dedican a pensar desde cualquier trinchera simplemente estorban y por tanto pueden morir en cualquier momento sin que nadie pague por ello porque los responsables de aplicar la Ley se dedican a violarla y ganan dinero por ello…

(5)

El crimen organizado juega un papel importante de cara a los comicios del 4 de junio próximo y por ende de cara a la sucesión presidencial del 2018.

Hay candidatos vinculados a la mafia y los hay que operan a su servicio.

Muchos ganarán y otros estarán ahí aunque aparentemente pierdan.

La mafia es el Estado.

Los asesinatos de periodistas son apenas un pequeño asomo al infierno que vivimos...


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