*

Sábado 23 de Septiembre, 2017     |     Veracruz.
Suscríbete


Opinión



Los adultos que saben mucho no ven demasiado

Martes, Julio 11, 2017 - 19:48
 
 
   

Sólo las madres sospecharon algo...

La semana pasada hice referencia a las grandes experiencias-aprendizajes que obtenemos en las ferias del libro y las personas que podemos conocer; pues bien, como una forma de continuación o segunda parte, esta vez compartiré un tesoro que me brindó un vendedor de libros.

En aquella ocasión aseguré que un vendedor puede ser tu gran amigo y recomendarte lecturas maravillosas; que siempre podríamos confiar y dejarnos llevar por esos mundos fantásticos que nos regala la literatura.

En la Feria Internacional del Libro Universitario tuve muy buena suerte. Un vendedor de la editorial Fondo de Cultura Económica me recomendó “Sueño de un mediodía de verano” del poeta griego Yannis Ritsos, ganador en 1963 del Premio Nobel de Literatura y a quien se le ha considerado uno de los grandes poetas de nuestro tiempo.

Para que ustedes también se maravillen con la sensibilidad de este escritor cuya obra es vasta, les comparto el siguiente poema:

Anoche los niños no durmieron. Habían encerrado un montón de cigarras en la cajita de los lápices y las cigarras cantaban bajo sus almohadas una canción que los niños conocían desde siempre, pero que olvidaban al despuntar el día.

Ranas doradas, sentadas en la punta de sus patitas y sin ver sus sombras en las aguas, semejaban pequeñas esculturas de la soledad y el sosiego.

En ese momento la luna tropezó con los chopos y cayó en la espesa hierba.

            Hubo un gran susurro entre las hojas.

            Corrieron los niños, tomaron con sus manos regordetas la luna y toda la noche jugaron en el campo.

            Ahora sus manos son doradas, sus pies dorados y en lugar de huellas dejan lunas pequeñitas sobre la tierra húmeda.

            Pero afortunadamente, los adultos que saben mucho no ven demasiado.

            Sólo las madres sospecharon algo.

            Por eso los niños esconden sus doradas manitas en los bolsillos vacíos, para que su mamá no los regañe por haber jugado en secreto toda la noche con la luna.


Circo, Maroma y Grilla.

Veracruz, Mirar Distinto

Veracruz se ha regido en los últimos seis años, como uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo

Encuesta