Córdoba, Ver.- (AVC) Los ingenios requieren inversiones de hasta 40 millones de dólares para cogenerar biocombustibles, sin embargo el momento económico, la inestabilidad en los precios del azúcar y los conflictos comerciales con Estados Unidos, complican la posibilidad de que un mayor número de factorías se “modernicen”.

Adrián Sánchez Vargas, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (Stiasrm), advirtió además no ser el momento oportuno para sacar a “venta” los ingenios administrados por el Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero (Feesa), pues la inestabilidad del mercado azucarero y la economía en general, complicará la oferta de inversionistas.

El dirigente obrero sostuvo que la modernización de toda factoría siempre implicará el riesgo de ajustes en las plantillas laborales, no obstante, el sindicato le apuesta a este proceso porque implicará la apertura de nuevas áreas de producción, por ejemplo, la cogeneración de etanol.

“El sindicato azucarero está preparado para impulsar la productividad, la modernización en los ingenios porque de todos modos hay que hacerlo; ahora el plan es que cogeneren y produzcan biocombustibles de caña de azúcar, eso generaría más empleo, plazas que en un momento dado vayan sobrando en las fábricas de azúcar podrán reubicarse, pero con todo y los riesgos que esto tenga siempre será importante modernizarse, siempre será importante hacer mucha azúcar de buena calidad, a bajo precio”, destacó.

En esos riesgos, apuntó, está inmersa la industria azucarera y el sector obrero, sin embargo, en este momento no hay peligro alguno que implique la supresión de plazas, pero es obvio que la modernización se trata de  hacer más con menos personal.

Recordó que en Veracruz ya existen ingenios produciendo etanol como Tres Valles, en tanto que otros ya lo han hecho, como El Potrero, en sí en todos los grupos azucareros hay proyectos.

Los ingenios en México, apuntó Sánchez Vargas, tienen que transformarse como en todo el mundo, “deseamos que la transformación sea para bien, que genere mayor economía y empleos con mejores salarios. Este proceso, hará mucho más factible a esta importante agroindustria, que le da de comer a más de 4 millones de mexicanos”.