Ixtaczoquitlán, Ver. (AVC) Cortadores y productores de café se están ahogando en deudas y pobreza, la plaga de la roya ha disminuido la cantidad del aromático,  y escasean los apoyos del gobierno estatal y federal.

Julio Ismael Yames Carmen, ya alcanzó la tercera edad, es cortador de café desde hace cuatro años, le pagan 3 pesos por cada kilo que recolecta; y en un día de jornal de seis a ocho horas llegar a cortar entre 25 y 30 kilos, no más, porque la producción es poca debido a la roya.

Su patrón, un hombre más joven, es productor en este municipio, y se lamenta:  “las plantas se están secando por la roya, disminuye la producción, además no hay apoyos del gobierno estatal ni federal”.

En un recorrido por los cafetales de este municipio,  los cortadores y productores revelan las graves pérdidas por la plaga de la roya, en los últimos meses  cientos de matas del grano se han secado y muchas otras están en ese proceso.

Don julio gana entre 75 y 90 pesos por ocho horas de trabajo

Don Julio, con su gorra puesta al revés, chamarra verde y su canasto donde colecta uno a uno cada grano de café, se estira frente a la mata de café tratando de alcanzar los granos más altos, y mientras platica sobre su labor, también se queja, porque le pagan solo 3 pesos por cada kilo, sin embargo reconoce que para alguien de su edad es difícil encontrar otro trabajo, por lo que tiene que hacer éste.

En un jornal de seis a ocho horas corta alrededor de 25 a 30 kilos, que significan entre 75 y 90 pesos por día, cantidad no es suficiente para vivir bien, de manera que la pobreza le lastima. Y es que aclara, que aunque quisiera, no puede cortar más, por la baja producción debido a la roya

Recursos de cosecha no alcanza para combatir la roya

Su patrón también acepta platicar mientras él mismo, trabaja en el corte de café, pero no quiere fotos ni dar su nombre. Reconoce que a él, le pagan en 7.70  pesos el kilogramo de café, y aclara que varían los precios, entre un corte y otro, “estaba en 10 pesos, ahorita a 7.70 pesos, pero una cosecha no da para comprar el fungicida que se necesita para combatir la roya, que está acabando con el café”.

Explica que él es productor libre, y para ellos, no hay apoyo de gobierno del estado ni del federal, “porque somos libres, no estamos empadronados, y aunque se tenga algún apoyo no es suficiente, porque para sembrar 1 mil platas cada planta cuesta entre 5 y 6 pesos, y luego se necesita la persona que planta que tarda de dos a cinco días en hacer hoyos, y hay que agregar el fertilizante, y si el gobierno te da dos o tres mil pesos, no te alcanza”.

El joven productor explicó que sería bueno podar las plantas y regenerar los cafetales, se requiere volver a sembrar planta nueva en los espacios donde ya se están perdiendo debido a la plaga.

Pero eso es difícil de hacer sin recursos, como es su caso, porque tendría que pedir prestado más de lo que ya ha solicitado, reconoce que sus deudas lo tienen preocupado, lo ahogan, no lo dejan dormir, por eso trata de sacar el mayor provecho a su cafetal, pero sabe que ni así le alcanzará para cubrir sus pasivos.

“En una hectárea hay hasta tres mil matas y es difícil tener fungicida para todas, y más si tienes varias hectáreas”, de modo que un productor, trata de aprovechar al máximo, el producto que la roya les deja, y que cada vez es menor.

Apunta que en la misma situación están muchos otros productores de este municipio, y cortadores, “ya no vemos la nuestra, la situación del país, la de nosotros como productores va de mal en peor, eso es la verdad”, finaliza en tono de lamento, mientras continua arrancando de la mata, los granos rojos de café.