Córdoba, Ver.- (AVC) La crisis de la industria azucarera provocó que la economía de Córdoba decreciera 35 por ciento tan sólo en el 2014, lo que se traduce en más de dos mil millones de pesos que dejaron de circular en negocios de toda la zona cañera.

“Los ciudadanos en general no han dimensionado la crisis azucarera y su impacto en la economía cordobesa que en los dos últimos años ha registrado decrecimientos mayores al 25 por ciento, generando cierres de negocios y despidos de personal”, afirmó el empresario farmacéutico Mauricio Delfín Domínguez.

“Creo que nunca habíamos dimensionado la fuerza y lo grande que es la industria cañera, la industria de la azúcar; el primer año de la crisis azucarera la economía se hizo más chica un 25 por ciento y en el 2014 como fue un año pésimo para dicha agroindustria, la economía se hizo un 35 por ciento más pequeña. Ese flujo de dinero ya no existe, estás hablando que entre los dos años, 15 mil millones de pesos que no se derramaron en las zonas cañeras del país, de la cual el 30 por ciento corresponde a la región de Córdoba”, expresó.

Ante este impacto, dijo, todos los sectores lo que hicieron fue ajustar, lo peor fue el recorte de personal: “Nosotros como empresa familiar nunca habíamos hecho un recorte de personal, la mayoría de los comercios hicieron uno, recorte de gastos y ajustarse a esta nueva economía que es más chica”, reveló el entrevistado.

Explicó que entre el 2013 y 2014 llegaron a perderse 51 fuentes de empleo que se generaban en cuatro farmacias y una distribuidora con la que cuenta en la ciudad, y es lamentable porque las familias quedan sin apoyo económica cuando el jefe de ellas pierde el empleo, sin embargo, ha sido una de las formas de enfrentar esta crisis que se vive.

Aunado al tema de las reformas en el país, lo que sigue preocupando al sector empresarial es el tema de la caña, y aunque no hay muy buenas expectativas deberán esperar para ver el comportamiento de la economía por lo menos a la mitad del año.

“De pronto pensamos, con  que este año sea igual que el anterior, ya la libramos, aunque se siga hablando que hay una economía menor, pero pues de eso a que empeore la situación mejor así”, añadió.

Consideró que a pesar de la competencia que existe con las grandes cadenas de farmacias, habían tenido años muy buenos, tal y como lo fue el 2012, incluso dos años más anteriores, pues la economía siempre registraba un crecimiento y no como ahora que se contrae, “a veces 3, otras veces 7 u 8 puntos crecía, pero aunque sea poquito crecía, ahora no lo estamos viendo y eso nos afecta”.

Tras llevar 33 años como empresario consideró que ya se han vivido otros momentos como cuando fue la crisis del café, sin embargo posteriormente repuntaban las ventas, pero el que esté mal la industria azucarera provoca pérdidas para muchos sectores, eso es lamentable.

Por último señaló que el alza en el precio del dólar no representa ninguna afectación para dicho comercio, lo único que les mantiene a flote es prácticamente “ajustarse el cinturón”, llevando unas finanzas sanas y reduciendo gastos, al tiempo que esperarán un mejor panorama y que no los obligue a continuar reduciendo su nómina.