Xalapa, Ver.- (AVC) Los jornaleros agrícolas son vulnerables a fraudes por parte de falsos reclutadores o coyotes que los llevan a trabajar a Estados Unidos en condiciones de explotación laboral, por lo cual es urgente que tengan conocimiento de sus derechos laborales y los trámites que deben de seguir para emplearse legalmente en aquella nación, advirtió  Francisco Osorio Salazar,  analista de la Coordinación Nacional para la Prevención de Fraude en la embajada norteamericana.

Durante la II Reunión de vinculación sobre protección y atención de migrantes, se lanzó un exhorto a los municipios a denunciar a los coyotes que venden visas, o piden documentos falsos o prometen trabajos que no existen.

“Cuando un trabajador migrante no sigue los lineamientos, puede caer en trata de personas, secuestro, trabajo involuntario, la falta o le abuso en el pago, la explotación laboral o sexual, y que sea inelegible para una visa en un futuro”, advirtió.

Uno de los fraudes más comunes detectados por parte de reclutadores es el cobro del costo de vistas H2A para jornaleros agrícolas, pese a que la ley dice que la expedición de la visa debe ser pagada por los empleadores.

“Hemos encontrado que cobran, mil, dos mil hasta 30 mil pesos por una visa de trabajo a Estados Unidos, también reclutan más trabajadores de los necesarios para estafar y vender los espacios”, detalló.

Aunado a lo anterior se ha detectado la creación de empresas en documentos, que físicamente no existen, solo con la finalidad de conseguir espacios de trabajo para llevar personas a Estados Unidos.

“Desafortunadamente también detectamos que los agentes de los empleadores comenten irregularidades al sobrellenado de trabajadores, es decir, piden trabajadores de más, para vender los espacios más caros”, dijo.

Los trabajadores mexicanos que ingresan a trabajar a Estados Unidos no importando su status migratorio, tienen derecho a estar informados sobre el trabajo que van a realizar, tener un contrato, el pago puntal, y el pago o reembolso del costo del traslado a partir de la frontera con Estados Unidos, hasta su internamiento al centro de trabajo.

“Hay trabajadores que no saben a qué van, ni siquiera a qué estado, en qué condiciones, no tienen contrato, ni saben cómo y cuándo será su pago, lo cual es preocupante, porque van en condiciones de indefensión”, dijo.

Finalmente señaló que es urgente que se difundan en campañas hacia los trabajadores migrantes sus derechos para evitar que sean abusados por los empleadores.