Córdoba, Ver.- Los bajos precios de la caña de azúcar en los últimos dos ciclos de producción, han provocado que al menos el 30 por ciento de los 170 mil productores de la gramínea en el país no puedan inscribirse al Seguro Social, ni con el subsidio otorgado por el Gobierno federal, porque simplemente en las liquidaciones han salido en “ceros”.

“Con el subsidio federal, los productores de menos de hectárea y media deben cubrir 3 mil pesos al Seguro Social, no los tienen al finalizar el ciclo cañero por lo que al menos 27 mil familias están al margen de los esquemas de protección médica y prestaciones que otorga el IMSS desde el 2013”, expresó Josafat Pérez Hernández, secretario general de la Unión Nacional de Cañeros (CNPR).<br />

El líder cañero apuntó que a finales de este año, es muy seguro que se tenga un “respiro” y se alcance un remanente hasta por 165 millones de pesos en los 54 ingenios del país, lo que romperá la racha negativa de no recibir ni un peso.

De igual forma, estimó que la industria azucarera podrá aspirar a una mejora sustancial en precios del dulce de caña, lo que permitiría a los cañeros incrementar sus ingresos hasta por un 10 por ciento con relación al precio de la tonelada de la gramínea, a aplicarse para el ciclo 2015-2016.

Pérez Hernández sostuvo que los líderes nacionales trabajan a nivel federal con la Cámara de Diputados para que “aparte” 350 millones de pesos para apoyar a los pequeños cañeros, pero la situación se ha complicado poco a poco y aunque el IMSS sigue siendo rentable, hay quienes no pueden cubrir las cuotas.

“Muchos enfermos dicen que el IMSS no sirve, pero la verdad es que para enfermedades fuertes no hay como el Seguro Social, nadie aguanta particular, quizá algunos van por atenciones de diarrea o calentura, también es cierto que en eso a veces las atenciones son mínimas en el seguro”, explicó.

Agregó que aunque mucho se ha dicho de que el IMSS no tiene presupuesto para comprar medicina, el gobierno federal “tiene que meter las manos”, además negó creer que los servicios se vayan a privatizar, ni los del IMSS ni los del ISSSTE, como han corrido rumores, sin embargo de ocurrir eso, se crearía un desorden en su sector.

“No lo creo  que se privaticen los servicios de salud, pero si pasa,  sería un desorden, se le iría  el pueblo encima al gobierno federal,  nosotros somos un sector en la rama de agricultura a nivel nacional creo que somos los únicos a nivel nacional dados de alta, por ejemplo en San Quintín apenas los están dando de alta, estamos hablando Baja California, de los jornaleros”, añadió.

Y es que dijo que sería “mortal” porque quizá el servicio sería de mejor calidad pero con cuotas mayores, y en la actualidad algunos no alcanzan ni a cubrir las que se tienen por la crisis que atraviesa el sector cañero. 

Avc