Xalapa, Ver. Tras el anuncio realizado esta mañana por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, con relación al convenio que firmará con el Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, comunicadores de las diversas regiones de la entidad han mostrado su desconfianza.

En el sur, Ignacio Carvajal García, reportero en diversos medios estatales y nacionales, aseguró que si el mecanismo no gozaba de la confianza de los periodistas, con esta acción menos:

“Si antes me generaba desconfianza el mecanismo federal, ahora me da más. Saber que el gobierno de Veracruz va a meter las manos no me da certidumbre”, sostuvo Carvajal García.

El reportero residente de Coatzacoalcos, agregó que “es un elemento más de temor o de decepción, de que no hacen nada y ahora quieren aparentar una realidad que por las cifras de muertos y agresiones se les cae”.

En la capital del estado, Lourdes López, de Grupo Imagen señaló que son acciones “para tratar de tapar un poco todo lo que ha sucedido; se han creado protocolos, instituciones que no se activan, más bien son como una pantalla”.

Aseguró que no se trata de una acción tardía, sino que más bien “nunca se aplican. Él habla de lineamientos que implementó la Secretaría de Seguridad Pública desde 2014; en este año el compañero Karlo Reyes sufrió una agresión de la misma SSP y nadie activó esos lineamientos que dice que ya se habían implementado desde el 2014. ¿Entonces de qué estamos hablando?, cuestionó.

Mientras la dinámica de falta de respeto continúe, señaló López, no se detendrán las agresiones.

“Estas acciones nada más sirven para encubrir otras más graves; son las exigencias que les imponen los organismos internacionales y las organizaciones al gobernador del estado pero para que se cumplan va a estar muy difícil”.

Simulaciones de un gobierno dictatorial y represivo

“Para Duarte y para la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión de la PGR, el convenio de protección a periodistas podría ser entrecomillas buenas noticias, porque se trata de mera propaganda, pero para los periodistas -que obviamente no dependen del gobierno- es una pésima señal que la PGR confié en un gobernador que, fuera de su discurso, en los hechos ha demostrado su desprecio y rencor por el trabajo periodístico que denuncia y exhibe a un estado fuertemente dañado por la corrupción y voracidad política”, destacó Roberto Morales Ayala, del diario Presencia.

El columnista asegura que “Duarte de Ochoa enumera con la alharaca que acostumbra, que su gobierno es el primero en esto y lo otro, pero todos esos beneficios que presume solo han servido para los comunicados pagados en los medios de comunicación”.

Y agrega que dichas acciones “Son medidas de protección maniatadas, absolutamente obsoletas en manos de un gobierno dictatorial y represivo”.

El autor de la columna “Informe Rojo”, Mussio Cárdenas Arellano destacó por su parte que Duarte de Ochoa vive en una realidad alterna al Veracruz que día a día enfrentan los comunicadores:

“Aquí apalea a los periodistas, los hostiga, los reprime y luego, tardíamente, sale a decir que nadie como él para defenderlos".

Cárdenas Arellano sostiene la teoría que desde gobierno federal le dieron  “línea” a Duarte de Ochoa para “suavizar las broncas”. Detalló que hace un mes “le dijeron que se iba y pidió la última oportunidad; se quedó con la condición de componer las cosas. Y cree que así se hace, con engaño y farsa”.

A pregunta expresa, sentenció que esto no va a detener las agresiones: “Es pura simulación”.