Xalapa, Ver. Lo mínimo que debe hacer el fiscal general Luis Ángel Bravo Contreras por el caso Moisés Sánchez Cerezo es renunciar al cargo, tras la liberación hace algún tiempo de Martín López Meneses, uno de los implicados y dado que el autor intelectual, el alcalde Omar Cruz Reyes sigue prófugo.

Así lo destacó Jorge Sánchez Ordoñez, quien a un año del secuestro y asesinato de su padre, el periodista originario de Medellín, dice que la confianza en la autoridad va en retroceso.

En entrevista, Morales Ordoñez insistió que la Fiscalía General del Estado busca proteger a los autores del asesinato:

“Nos duele esa impunidad anunciada. Desde el principio lo dijimos, parecía que estaban encubriendo al alcalde”, sostuvo.

Agregó que “hay un interés de proteger al alcalde, de proteger a los comandantes, como Ramón Vela que protegió a esos criminales y en lugar de dar órdenes de buscar a mi padre, pidió a sus policías que continuaran en sus puestos normales”.

Señaló que ese elemento no fue cesado e incluso lo pasaron a un puesto en el Instituto Nacional de Migración, pese a que se descubrió que su certificado de confiabilidad era apócrifo, “como el de muchos elementos de la policía”.

Jorge Sánchez denunció también de manera pública que solicitaron que se reevalúen las medidas de seguridad que su familia posee; por el contrario ha ido en detrimento.

Recordó que hace seis meses se les retiró a dos de cuatro escoltas con los que contaban, ya que el gobierno estatal no tiene para pagar sus salarios ni para la gasolina o reparaciones del vehículo que se utiliza.

“Es para fingir que se está protegiendo a la familia, simulan que protegen, que investigan”, insistió.

Refirió que incluso los guardias de seguridad tienen horarios de 36 horas de trabajo por ocho de descanso, “¿qué nivel de reacción puede tener alguien así si algo llegara a pasar?”, cuestionó.

Ceapp sigue siendo ineficiente

En relación a las intenciones de Namiko Matzumoto Benítez, secretaria ejecutiva de la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas de buscar la presidencia de la CEDH, sostuvo que no tiene más méritos que girar oficio y dar declaraciones.

“Las medidas –de la Ceapp- no son eficientes y ella lo sabe. Por lo menos en nuestro caso no ha sido eficiente. Si ella quiere promoverse a otro cargo, ahí tienen que  juzgar quienes van a avalar este nuevo cargo”, detalló.

Sánchez Ordoñez insistió que el trabajo de la Ceapp ha dejado mucho que desear “porque vemos que hay un cierto acercamiento con el gobernador. No tiene las herramientas necesarias para garantizar la protección”.