Xalapa, Ver.- Seis meses se cumplen este domingo de la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril, la activista Nadia Vera, y tres mujeres más, en un domicilio de la colonia Narvarte, de la Ciudad de México.

En este lapso, la investigación que encabezó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal navegó en medio de un posible carpetazo, la filtración de información a medios de comunicación, y la negativa para considerar como móvil del multi-homicidio el ejercicio de la profesión y la defensa de los derechos humanos en el estado de Veracruz, a pesar de haber tres detenidos.

Ni siquiera el respaldo de medios de comunicación a nivel nacional, organizaciones de derechos humanos, y el lanzamiento de una plataforma para dar seguimiento al caso, dieron cauce a la investigación del multi-homicidio, en donde también fueron asesinadas Alejandra Negrete, Yesenia Quiroz y Mile Virginia.

En su momento, Leopoldo Maldonado, abogado de la Organización Artículo 19, coadyuvante en el caso, afirmó que el reto para las autoridades es esclarecer qué fue lo que pasó la noche del 31 de julio, pues hay graves vacíos periciales y científicos en la investigación e incluso contradicciones en las declaraciones de los detenidos y presuntos autores del crimen.

El director de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, expresó también que este crimen representaba un reto no sólo para las autoridades de la Ciudad de México, encargadas de la investigación, sino para el país mismo “en un contexto adverso de inseguridad, hostigamiento y presiones desde las esferas del poder público formal y de los poderes fácticos”.

Este domingo grupos de periodistas preparan homenajes a Rubén Espinosa y Nadia Vera, para recordar su trabajo, y también para externar a las autoridades que al igual que el crimen de Regina Martínez, y más de 15 comunicadores, asesinados o desaparecidos en Veracruz en este sexenio, permanecen sin esclarecerse.