Tierra Blanca, Ver. Pedro Tamayo Rosas era muy conocido en la ciudad de Tierra Blanca, por eso, su muerte, es todo un acontecimiento en ese poblado, el más caluroso del estado de Veracruz, ubicado en la llamada Cuenca del Papaloapan.

En las esquinas, en las fondas e incluso a metros de lo que fue su hogar, abundan los lectores de periódico del día que leen y releen la noticia principal: “Matan a Tamayo”, encabezado acompañado de una fotografía del rostro del comunicador.

Decenas de personas llegan a la casona ubicada en la calle 5 de Mayo, en el centro terrablanquense, deben ser cuidadosos para ingresar al velorio del periodista pues afuera todavía están peritos en criminalística trabajando en la reconstrucción de los hechos.

Adentro de la vivienda, que también servía como negocio de venta de hamburguesas y alitas de pollo, está el cuerpo en el féretro, rodeado de amigos, familiares y colegas, la mayoría sin poder contener las lágrimas.

Afuera, hombres vestidos de blanco, con guantes, realizan las pesquitas para saber cómo ocurrieron los hechos la noche del miércoles 20 de julio, cuando se presume dos personas abrieron fuego contra él.

El cerco ministerial en la fachada de la casa, la presencia policial y los fotógrafos de la Fiscalía General de Justicia no son impedimento para que sigan pasando lugareños con flores y comida para el velorio.

Pese a su dolor, la viuda Alicia Blanco, se dio un tiempo para hablar con los reporteros, compañeros de Pedro Tamayo, explica por qué decidieron regresar a la ciudad a pesar de que estaba bajo el programa de protección.

“Estuvimos allá sufriendo, anduvimos por allí como pudimos subsistir, pero Pedro baja en una semana 12 kilos y la depresión, la depresión, la depresión y él decide, lo platicamos como familia: o nos quedamos aquí y te mueres de depresión y de tristeza o regresamos a tu tierra”.

Y agregó: “No sé porque andamos huyendo, si no eres un delincuente. Y decidimos regresar y estábamos en santa paz hasta anoche. Llegamos en marzo, como por el 8 ó 9 de marzo”.

En enero de este mismo 2016, Pedro Tamayo fue reportado como desaparecido ante las autoridades policiales del estado de Veracruz. Su desaparición se dio justo en el revuelo en la región por el secuestro de cinco jóvenes, ahí mismo en Tierra Blanca, a manos de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

El 26 de enero, el gobernador Javier Duarte de Ochoa y la Fiscalía General del Estado de Veracruz informaron que el comunicador estaba refugiado en la ciudad de Acatlán de Pérez Figueroa, en Oaxaca.

Desde entonces se supo que él estaría bajo el resguardo de la autoridad policial, por lo que fue reubicado en otra ciudad, sin embargo, como narró su viuda, en marzo decidieron regresar a Tierra Blanca.

Tamayo Rosas tenía 45 años de edad y trabajaba como corresponsal para el portal Al Calor Político y para el periódico El Piñero de la Cuenca, así como otros medios electrónicos.