Ciudad de México.- El domicilio del fotoperiodista Pablo Ramos fue allanado entre la noche del 3 de septiembre y la mañana del día siguiente. Sujetos desconocidos robaron, entre varios objetos, equipo de trabajo que almacenaba la cobertura de los hechos en Nochixtlán, Oaxaca.

Las cerraduras de la puerta del departamento no fueron forzadas. Ramos encontró que el interior estaba desordenado y que se llevaron lentes fotográficos, un flash de cámara con el control remoto y su laptop. En ella el periodista guardaba todas las imágenes y vídeos de su cobertura en Nochixtlán, incluyendo testimonios y registro de las violaciones a derechos humanos cometidas por policías estatales y federales.

Además sustrajeron una pantalla de 50 pulgadas, una bicicleta y otras pertenencias de su compañera de piso.

Ramos acudió el 4 de septiembre a la delegación Cuauhtémoc a levantar una denuncia. Sin embargo, el acta no se encuentra en la agencia del Ministerio Público correspondiente.

Esta agresión es la más reciente de una serie de incidentes que Ramos refiere comenzaron durante la cobertura y en los días posteriores a su regreso a la Ciudad de México.

El primero sucedió el 20 de junio cuando Twitter le notificó al periodista que varias cuentas desconocidas intentaron ingresar a su cuenta, donde había publicado material con mención a la cuenta de la Policía Federal.

Entre éste, un video publicado por La Jornada —con más de 2 millones de reproducciones— con testimonios de pobladores de Nochixtlán sobre la incursión policiaca y los disparos en el hospital de la comunidad, así como imágenes de los velorios y las protestas tras los asesinatos. El periodista también difundió en redes sociales desde Nochixtlán más fotografías y videos de lo sucedido, material que también fungió como parte de las evidencias que sacaron a la luz las violaciones de derechos humanos cometidas por parte de integrantes de la Policía Federal en el poblado.

El segundo incidente ocurrió alrededor del 29 de junio, cuando el periodista se encontraba en su departamento y escuchó que tocaban la puerta con un ritmo corto y pausas marcadas. Durante 10 minutos escuchó el ruido hasta que atender la puerta. Al abrir, la persona que tocaba se sorprendió, pretextó haberse equivocado de puerta y se fue rápidamente.

 

El 15 de julio ocurrió el tercer incidente fuera de su casa, donde se percató de la presencia de otro hombre desconocido que se mantuvo un par de horas observando desde la banqueta de enfrente la entrada del edificio donde vive el periodista. Después de salir a realizar distintas actividades y observar que el hombre seguía ahí Ramos lo confrontó, y el sujetó se retiró rápidamente.

En junio de este año, ARTICLE 19 hizo pública su preocupación por las agresiones cometidas contra periodistas en el contexto de las coberturas de las protestas magisteriales en Oaxaca, principalmente por elementos de seguridad pública. En el informe Cobertura bajo fuego: Violencia contra la prensa durante protestas en Oaxaca y CDMX, esta organización documentó 16 ataques contra la prensa, incluyendo el asesinato de un periodista y cuatro tentativas de homicidios.

Además, el 28 de junio ARTICLE 19 documentó la ejecución extrajudicial del periodista Salvador Olmos quien cubrió las protestas de Nochixtlán, por parte de elementos de la policía municipal de Huajuapan de León, Oaxaca.

ARTICLE 19 considera que la información recabada por periodistas durante las protestas magisteriales en Oaxaca en junio de 2016, donde se cometieron graves violaciones de derechos humanos, juegan un papel fundamental en el derecho al acceso a la información y el derecho a la verdad histórica de la sociedad. Es de esta manera que ARTICLE 19 exige a las autoridades se restrinjan de cualquier acto de intimidación o cualquier agresión en contra de los comunicadores que estuvieron presentes durante esos hechos.

Asimismo, ARTICLE 19 exige a la Procuraría General de Justicia de la Ciudad de México realice de manera pronta la pesquisas necesarias tomando como prioritaria la línea de investigación de la labor periodística de Pablo Ramos.

ARTICLE 19 urge a la CNDH a abrir una queja de oficio y a emitir medidas precautorias a favor del periodista.