Xalapa, Ver. Humberto Alonso Morelli, del equipo de entrega recepción de Miguel Ángel Yunes Linares y Antonio Gómez Pelegrín se enfrascaron en una acalorada discusión en la que el primero le prometió 10 años de cárcel  y el segundo dijo que no teme rendir cuentas por lo que no se irá del país.

"Usted Antonio Gómez Pelegrín irá a la cárcel y tendrá que pasar 10 años en prisión”, expresó con firmeza y enojo el empresario Humberto Alonso Morelli mientras señalaba y veía retadoramente al titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación al término de la primera reunión de trabajo para el proceso de entrega-recepción de la administración estatal.

Gómez Pelegrín espetó estar dispuesto a rendir cuentas ante cualquier autoridad “porque yo no me voy a ir a ningún lado”, y aseguró haber trabajado en precarias condiciones haciendo lo que creyó más conveniente para Veracruz.

Justo cuando ya estaba por concluir la fallida reunión de trabajo, el ex diputado federal tomó la palabra y acusó al secretario de Finanzas de haber violado la Ley de Coordinación Fiscal, la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos, el Código Hacendario de Veracruz y la Ley de Presupuesto.

Además lo calificó de ladrón, pues aseguró que tomó dinero del erario público para enriquecerse, pero sobre todo ser un solapador del ex gobernador y prófugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa, así como del actual gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado.

Humberto Alonso Morelli advirtió que una vez que inicie funciones la próxima administración encontrarán las pruebas suficientes para presentar las denuncias contra Gómez Pelegrín por enriquecimiento ilícito y desvío de recursos, reiterando que pasará al menos 10 años en la cárcel.

El empresario recordó que junto con representantes de distintas cámaras empresariales asistieron a varias reuniones de trabajo a la Secretaría de Finanzas y Planeación, donde se les hicieron promesas de pago por las obras hechas, los servicios prestados y los productos vendidos al Gobierno del Estado, pero nunca les pagaron.

“La próxima administración estatal le pedirá cuentas de una manera muy severa en su patrimonio, en su enriquecimiento ilícito, en la manera en que usted ha invertido a título personal y de su familia, recursos que deberemos de saber de dónde vienen", expresó.

Un Antonio Gómez Pelegrín con el rostro desencajado rechazó las acusaciones en su contra, y aseguró que ciñó su quehacer público a la ley, y reconoció que le tocó enfrentar condiciones financieras muy difíciles.

Sin embargo, garantizó que todas sus acciones las hizo con apego a la ley, aunque no descartó que pudiera haber cometido un hecho u omisión que pudiera haber ocasionado una afectación al Estado, pero nunca con la intención de hacerlo.

Por ello, adelantó que él permanecerá en territorio veracruzano, no huirá del país, ni se esconderá, al contrario, estará atento a dar la cara y rendir cuentas ante cualquier autoridad que lo requiera.