Córdoba, Ver.- En silencio, portando pancartas con mensajes de indignación y alto a la violencia contra los periodistas;  reporteros, fotógrafos y trabajadores de los medios de comunicación se manifestaron en el centro histórico de Córdoba por el asesinato de Ricardo Monlui Cabrera.

Marcharon durante más de 20 minutos, ante la mirada de algunos curiosos, que no terminaban de comprender el por qué de la manifestación.

Otros más, que habían leído los titulares de los principales periódicos, comentaban que Monlui había sido asesinado ayer por un comando armado, frente a su esposa e hija.

Los periodistas, al llegar a la plaza central del zócalo de Córdoba, colocaron las cartulinas que llevaban sobre el suelo, encima dejaron sus cámaras y grabadoras como un acto de protesta contra la violencia.

Después, se tendieron sobre el suelo donde permanecieron cerca de un minuto.

José de Jesús Reyes presidente de la asociación de periodistas de Córdoba y la región, expresó que ninguno de los compañeros de Ricardo tenía conocimiento sobre si había sido amenazado.

Todos los describieron como un hombre que se preocupaba por los demás y estaba pendiente de las necesidades.

“Lo que nos han dicho es que el gobernador ha ofrecido todo el apoyo no sabemos hasta dónde platicaron con los familiares de Richard, tendremos que ver después, ahorita están pasando por su pena”, expresó.

Reyes afirmó que dialogaron con la Organización de las Naciones Unidas quienes le ofrecieron al gremio respaldo, ya que Veracruz es uno de los lugares más complicados para ejercer el periodismo.

"Adiós amigo", sepultan a Ricardo Monlui

“Fuiste el mejor papá del mundo, te amo, no es justo que te fueras así”, exclamó uno de los hijos de Ricardo Monlui Cabrera, mientras depositaba una flor blanca sobre el área que será la última morada del reportero asesinado el domingo en Yanga, Veracruz.

Los nietos de Monlui Cabrera, poco entienden del dolor que embarga a sus padres y a su abuela, que al filo de las cuatro de la tarde, se encuentran en medio del proceso del último adiós al periodista, los pequeños se limitan a despedirse de su abuelo y aventar una flor ayudados por sus padres.

“Adiós mi gordo”, lograba exclamar entre sollozos Rosalía, esposa de Ricardo, mientras abrazaba a su hija, que a su vez, sostenía a un bebé de meses; su hijo.

Varios compañeros reporteros de Monlui Cabrera tomaron la palabra, uno de ellos se inició en el periodismo por invitación de Ricardo, después se volvió amigo de la familia; durante su discurso, apenas pudo contener las lágrimas.

Agradeció a Ricardo por haberle mostrado cómo siempre ser una persona que está pendiente de las necesidades de los demás, así como buscar la mejor forma de apoyar, así sea desde el periodismo.  

“Él no ha muerto, estará siempre en nuestros corazones (...) adiós amigo”, expresó apenas conteniendo las lágrimas al colocar una flor blanca sobre el féretro.

Así, pasaron sus amigos y familiares más cercanos, a despedirse apesadumbrados de Ricardo, que minutos después fue inhumado.

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