​A la par de la inundación registrada por las intensas lluvias desde principios de noviembre, también se registró una fuga de hidrocarburo que afectó a más de 300 hectáreas de tierras de al menos 25 parcelas en el ejido Cuauhtémoc, asentada en los límites de Agua Dulce y Las Choapas, en las márgenes del río Tancochapa, generando cuantiosas pérdidas en la ganadería y agricultura.

Los hechos ocurrieron el 29 de octubre, y a base de presiones de parte de los propietarios de las tierras contaminadas, apenas este jueves 26 de noviembre un representante de Petróleos Mexicanos (Pemex) del Plan Las Choapas, accedió a realizar un recorrido para inspeccionar la zona devastada.

De acuerdo con los ganaderos y campesinos afectados, la fuga de hidrocarburo se registró en el llamado ‘juego de válvula’ en la batería Los Soldados, situada en el tramo Las Choapas-Paralelo, por lo que ante la negligencia de Pemex, que no atendió a tiempo este derrame, el hidrocarburo corrió por el arroyo ‘El Pesquero’ y por la corriente de agua lo indujo a las parcelas del ejido Cuauhtémoc. 

“Las afectaciones fueron devastadoras”, aseguró Martín Hernández, administrador de una de las parcelas afectadas, ya que arrasó con la pastura y ahora con la inundación, de manera negligente personal de la compañía Maya procedente de Villahermosa, Tabasco, lo que está realizando es un encapsulamiento del crudo que hace que se hunda, tal y como lo ha venido haciendo Pemex en el arroyo El Control, cuando ocurren derrames.

“Le tiran un solvente y éste encapsula el hidrocarburo y lo hunde, es un trabajo sucio”, explica el supervisor de una de las parcelas afectadas. 

Los ganaderos que estuvieron presentes este jueves en la inspección ocular de los daños, esperaban al ingeniero Barragán, encargado del área de Seguridad Industrial y Protección Ambiental (SIPA) de Petróleos Mexicanos, pero les quedó mal, sólo mandó al ingeniero Carlos Manuel Campos,  gestor del Plan Las Choapas.

Los afectados demandan la limpieza al cien por ciento del crudo derramado, además de los pagos de daños correspondientes. Por estos hechos, media decena de semovientes murieron, otros productores tuvieron que mover su ganado a zonas altas o rentar tierras seguras para sus animales, porque encima de la creciente por el desbordamiento del río, las aguas se contaminaron por el hidrocarburo.

E-Consulta realizó este jueves una inspección en la zona afectada, tanto por tierra como por aire, apoyado con un dron con el que se cuenta, donde se constataron las graves afectaciones a las parcelas. Obreros de la compañía Maya, se encuentran trabajando en esta zona, donde se pueden observar animales roedores muertos cubiertos por el crudo.

Es importante mencionar que los derrames de hidrocarburo en instalaciones de Pemex son constantes en la zona sur de Veracruz, y el argumento de la empresa petrolera es que sus ductos son vandalizados, sin reconocer que las líneas, válvulas y demás equipos ya son obsoletos.