Minatitlán, Ver. – Tal y como lo anunciaron autoridades educativas del estado, este lunes 24 de mayo algunas escuelas regresaron a clases presenciales en municipios de Veracruz, siendo la Secundaria Técnica Industrial 88 de Minatitlán, de las pocas instituciones del sur que ya recibió a los estudiantes en las aulas de clases.

 

 

Para este regreso a la “nueva normalidad” se convocó al 50 por ciento de un total de 440 alumnos en el turno matutino de los tres grados, divididos en grupos menores de 12 personas.

 


“Convocamos a 220 alumnos y nos llegaron 150 de los tres grados, hoy iniciamos con horario normal, pero después de las clases tendremos una reunión de evaluación donde se va a proponer a reducir el horario de clases, es decir, que entren más tarde y salgan más temprano”, indicó Lorenzo Montalvo Nieto, subdirector de la técnica 88.


Las clases virtuales continuarán para aquellos alumnos cuyos padres decidieron que no acudan a las aulas.


Cada alumno pasa por tres filtros de salubridad

 

 

Previo al regreso a clases, la Sociedad de Padres de Familia realizó adecuaciones a las instalaciones para que los estudiantes puedan lavarse la mano constantemente en lavabos que se colocaron en puntos estratégicos.


“Uno de los puntos para que una escuela regresa a clases presenciales es que debe contar con buena infraestructura, es decir, contamos con agua y pues con una escuela limpia, esto gracias a los padres de familia, quienes estuvieron dando mantenimiento”, aseveró Montalvo Nieto.


Para este regreso a clases presenciales, los alumnos pasan por tres filtros sanitarios, tal y como lo marca la Secretaría de Salud y de Educación.

 


“El primer filtro es en la casa, en la cual el padre de familia firma una carta responsiva, donde están de acuerdo y avalan que su hijo está en condiciones de salud para regresar a la institución”, detalló.


El segundo, es la entra principal donde se toma la temperatura a cada uno, después se les aplica gel antibacterial y se verifica que en todo momento usen que cubrebocas.


El último filtro es cada salón de clases, donde los maestros se hacen cargo de guardar la sana distancia y supervisar que los adolescentes estén lavándose constantemente la mano y usen el cubrebocas.

 


“Están distribuidos guardando la sana distancia en cada salón y en todo momento se supervisará que estén bien de salud para no exponer a los alumnos”, finalizó.