La MLB había anunciado hace unos meses, antes de que iniciara la temporada, que habrían cambios importantes en la pelota de juego, y pese a las alertas previas, la comunidad del beisbol no dejó de hacerse eco de los efectos que está teniendo el cambio de pelota en la MLB.

La pelota se hizo un poco más ligera, liberando espacio en el interior y esto está generando impactos importantes sobre todo en ofensiva, en donde miramos menos cuadrangulares y además ya llevamos un número récord de “no-hitters” en una etapa tan temprana como esta.

Este cambio revolucionario de la pelota se adjunta ya a un largo historial de cambios de reglas curiosas en la MLB como por ejemplo el de la prohibición de atrapar la pelota con la gorra y otros que terminan por incidir a nivel deportivo en los pronósticos de la MLB.

Justamente los datos a la mitad de temporada son determinantes para aquellos en contra de estos cambios ya que se puede argumentar fácilmente que la nueva pelota aumenta los juegos sin hit, pero ¿realmente la pelota tiene un efecto tan directo sobre esto?

Para aquellos que argumentan en contra de este cambio, los datos son claros. Si comparas el inicio de temporada 2021 con el de hace un año en términos de cuadrangulares y outs obtienes que ahora un tercio de las pelotas que hace un año eran cuadrangulares, ahora son outs. Esto tiene una incidencia importante en las victorias y derrotas de un equipo.

Es una cuestión de física pura. Si la pelota es más ligera, entonces girará más al salir de las manos del lanzador. Esto hace que el bateador tenga que reaccionar más rápido y es en esta adaptación a la nueva velocidad de la pelota que los bateadores están sufriendo en la actualidad. Este podría ser una problemática aún mayor en agosto que es cuando los lanzadores alcanzan su rendimiento máximo y cuando lanzan más rápido. Actualmente la velocidad promedio de bolas rápidas es de 93 millas por hora y este es el mayor incremento de una temporada a otra en más de 10 años.

Pero entonces poniendo todo esto sobre la mesa, pareciera que la MLB se pegó un tiro al pie. ¿Acaso entonces hay más ponchados? 

Si dejas fuera de la comparación a los pitchers, entonces el porcentaje de strikeouts este año es igual al del año pasado: 23,5% contra 23,4% respectivamente.

¿Pero entonces porque hay más juegos sin hits este año?

Hay una respuesta simple a esto y es que el año pasado no habían pitchers bateando en oposición a este año en el que vemos más pitchers bateando.

Y existen también voces que afirman que el hecho de que la pelota esté girando más rápido no se debe exactamente al cambio de pelota, sino a un cambio de cultura en la MLB que está cambiando las maneras de jugar hace un tiempo y que va hasta los más jóvenes.

Se están seleccionando cada vez más a pitchers que hagan girar más rápido la pelota y los jóvenes pitchers ya vienen cada vez más inculcados con trucos y mañas de experimentados.

Los strikeouts suplementarios y el aumento de velocidad de giro de la pelota estarían por entonces explicados. ¿Pero qué hay del aumento de outs y disminución de los cuadrangulares?

Este sigue siendo un aspecto inexplicable y por encima de todo el tener ya tantos juegos sin hit a esta etapa de la competición. Es en este apartado en el que la pelota podría tener más incidencia, pero sigue siendo muy temprano para emitir un juicio final.

Hay dos posibilidades, o la pelota afecta directamente a los bateadores y promueve que haya más juegos sin hit o simplemente es un tema aleatorio y al final de la temporada todo se reajustará. El tiempo lo dirá, pero lo seguro es que la nueva pelota llegó para quedarse.