Veracruz, Ver.- El semblante huraño de Osvaldo se rompe al inicio de su plática, las maldiciones y mentadas de madre, que más bien parece hacerlas con sarcasmo, se hacen presente por la ruta, pues el camión que maneja se quedó varado en más de una ocasión.

 

 

Los baches y caminos en mal estado que abundan en la zona norte del puerto de Veracruz no le dan tregua.

 

"Pinche carro más viejo, se quedó sin diésel", repite una y otra vez mientras sonríe a los pasajeros, como una manera de disculparse con ellos por los percances.

 

Osvaldo Rodriguez lleva trabajando como chofer de la ruta Granjas del Río Medio desde hace 27 años, desde entonces admite jamás había presenciado una crisis como la que la pandemia de la covid-19 impuso en el sector de transporte urbano.

 

 

Mientras cuenta las monedas que obtuvo de su segunda vuelta, dice que el número de pasajeros bajó más del 50 por ciento en lo que va del año y tres meses que lleva la emergencia sanitaria en el puerto de Veracruz.

De los 40 camiones urbanos que tenían su ruta en aquel lugar, ahora solo salen la mitad, afirman los trabajadores, así como el tiempo de salida que antes realizaban cada seis minutos se extendió a más de 10.

 

"Esto (la covid) fue una situación bastante crítica, lamentablemente no se le ve remedio, porque aún no se puede levantar esta situación al 100 por ciento, porque día a día comentan que esto va a empeorar y la verdad está bastante serio, muchas familias dependemos de este medio de trabajo y cuando el medio del transporte baja a nosotros nos perjudica bastante", aseveró.

 

 

Para sacar su sueldo realiza cinco carreras al día, durante la pandemia hacía el mismo número, pero sin pasaje, comenta.

En aquel camión pasa gran parte de su tiempo, pero para completar el gasto de su casa cuenta con un segundo empleo que lo ayuda a mantener a su familiaOsvaldo también trabaja en la recolección de chatarra, aun así en ocasiones no le alcanzaba, asegura.

 

"Tengo mi transporte de chatarra, una camioneta y equipo de sonido y nos fue bastante difícil, una cosa irreparable, con dos trabajos y no alcanzaba la meta", lamentó.

 

Otra de las cosas que afectaron los ingresos de los choferes de transporte urbano fue la suspensión de clases, ya que gran parte de las ganancias que lograba obtener era de los pasajes de alumnos.

 

"Con que saque uno para la papa ya va uno de gane, antes había más posibilidades para todos, los niños se fueron de la escuela, contábamos 100 estudiantes, sabes cuántos contamos ahorita, 20", dijo.

 

Otro problema que se suma a la baja de demanda en el servicio es el aumento en los precios de los combustibles, este 22 de junio a Osvaldo le alcanzó para pagar 20 litros de combustible, en meses anteriores, admite que ni siquiera para eso lograba sacar.

 

DE GANAR 500 PESOS, PASAMOS A SACAR 200: JUAN

Juan lleva dos años trabajando como chofer en la ruta Costera Oasis Geo 1 y 2, una de las estrategias que tomaron para resistir a la pandemia fue disminuir los horarios.

 

"Como no nos conviene dar vueltas muy temprano a las 5:00 am, pues ya nos pusieron un horario de 5:30 es la primera nombrada, el último es a las 9.30, antes era 10.30", dijo.

 

 

Cuando recién inició la pandemia y hubo la suspensión de actividades no esenciales, solo sacaba entre 200 y 250 pesos para su sueldo, antes ganaba alrededor de 500 o 600 pesos, disminuyendo poco del doble.

El sueldo es el mismo que se gana en otras rutas del transporte público en Veracruz, en donde admite que en la mayoría de los casos no existe seguridad social para los operadores.

 

 

Juan dijo que él logró sobrellevar la crisis debido a que su sueldo solo lo ocupa para gastos personales, pero fue testigo de la desesperación de sus compañeros, pues ellos no les alcanzaba para sostener a sus familias.

 

"Antes de la pandemia contábamos más de 70 boletos, durante la pandemia se llegó a bajar hasta 25 o 30 por vuelta", aseguró.

 

AUMENTO DE DIÉSEL Y PANDEMIA COMPLICAN SITUACIÓN

Jorge Ramos, vocero de la Asociación de Empresarios de Transportes del Estado de Veracruz (Astraver), comentó que aunque la pandemia de la covid implica un retroceso en la economía de los transportistas, existe también otra situación que vienen enfrentando desde hace más de 10 años y es el aumento en los combustibles, en especial el diésel que ellos ocupan.

Al inicio del 2020 el precio de este rondaba hasta 23 pesos el litro, tras la llegada de la pandemia y por la poca demanda y mucha oferta de combustible bajó el costo hasta 17 pesos en la zona conurbada.

 

 

Actualmente al haber mayor demanda de combustible volvió a subir el precio en 22 pesos.

 

"Esto sí nos pega, porque no necesariamente la recuperación de usuarios de transporte público es de la misma proporción que del aumento al combustible", aseguró.

 

Debido a estos estragos, dijo que algunas rutas tuvieron que parar operaciones temporalmente, por el poco pasaje, estas fueron la Playa Villa del Mar y Revolución, que circulaban en los municipios de Veracruz y Boca del Río.

Esto llevó a muchos concesionarios a adquirir créditos o préstamos para nuevas unidades, pero debido a la crisis no han logrado pagar en tiempo y forma a las empresas, por lo cual tuvieron que devolver los vehículos.     

Este factor afectaría permanentemente a los ingresos de personas como Osvaldo y Juan, quienes son el último eslabón de la cadena en el transporte público.