Córdoba, Ver.- El 2 de julio, los padres de Jonathan y Eduardo, de 13 y 15 años, fueron a sus escuelas por las boletas, habían aprobado todas sus materias. Pocas horas después estaban sin vida, por sus muertes, familiares marcharon este día por calles de Córdoba y demandaron justicia.

Al dirigir un mensaje, los familiares reiteraron su rechazo a la versión oficial e insistieron en que fueron las balas de los elementos de la Fuerza Civil las que acabaron con la vida de los menores.

 

“Repudiamos que se haya hecho creer a la sociedad que su muerte fue resultado de un enfrentamiento o de un fuego cruzado, los menores estaban solos en un predio privado y las únicas armas que se dispararon fueron las de la policía del Estado”.

 

Señalaron que a nueve días de que se cometiera el asesinato de Jonathan Eduardo, demandan una reunión con la fiscal general del estado y el secretario de Seguridad Pública.

También, que el gobierno del estado investigue los hechos que derivaron en el “asesinato cobarde” y que los culpables sean castigados.

Pidieron que se garantice que ninguna familia más, ni ningún menor más sean lastimados de esta forma.

Luego de ser recibidos por el obispo de Córdoba, Eduardo Cirilo Carmona Ortega, los familiares agradecieron a él y la Pastoral Social de la Diócesis por su solidaridad.

También a la población y a las organizaciones civiles que sin conocerlos les han dado su apoyo.