Coatzacoalcos, Ver. – Por segunda ocasión y bajo el argumento de violación a las normas ambientales, personal de la Procuraduría del Medio Ambiente (PMA) del Estado realizó la clausura del basurero a cielo abierto de Coatzacoalcos, ubicado en la Villa de Allende.  En esta ocasión la clausura fue general en todo el espacio.

Antes del mediodía de este lunes 12 de julio, inspectores de la dependencia acudieron a realizar un recorrido en este tiradero, para colocar los sellos de clausura.

 

“Es clausura definitiva y a partir de este momento no pueden ingresar las unidades recolectoras”, advirtió uno de los inspectores que no pudo revelar su identidad.

 

Cabe mencionar que esta acción fue notificada a las autoridades municipales, por lo que al lugar acudieron representantes de Limpia Pública y del área Jurídica del ayuntamiento porteño.

Durante más de dos horas estuvieron revisando documentos, donde las autoridades trataron de sustentar los señalamientos, pues es el único sitio donde Coatzacoalcos deposita más de 400 toneladas de residuos diariamente.

El principal pasivo ambiental, fue la formación de un enorme montículo de basura que se observa a varios metros de distancia.

El año pasado (17 de julio) de igual forma la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente clausuró parcialmente el tiradero a cielo abierto de Villa Allende. Personal de la PMA colocó los sellos de clausura en la mayor parte del sitio que ha operado por más de 10 años y habían permitido la operación de un espacio mínimo durante la pandemia de coronavirus.

 

 

Los pepenadores si podrán ingresar

 

Como era de esperarse, esta acción puso en alerta y preocupación a los más de 100 pepenadores que recolectan y clasifican la basura que pueden reciclar como pet y aluminio.

Tras la llegada de los inspectores, estas personas también se apersonaron en el basureo para manifestar su inconformidad.

 

“Yo creo que el ayuntamiento ha trabajado bien, porque mire ya está saneada esta parte. Hay mucha gente que necesita este basurero y ve que ahorita no hay empleo, por eso no sé qué piensa el gobierno”, expresó Josefina Cruz, pepenadora con más de 35 años en este oficio.

 

Tras escucharlos, el personal de la Procuraduría concedió el permiso a los pepenadores para que, a pesar de la clausura del basurero, puedan continuar recolectando desechos, toda vez que es su principal fuente de empleo.

Hasta el cierre de la nota, las autoridades municipales no habían emitido alguna postura por esta acción legal.