La sombra de Jorge Winckler, exfiscal de Veracruz, apareció en la conferencia mañanera de este 16 de julio. El presidente López Obrador se refirió al exabogado particular de Miguel Ángel Yunes como un ejemplo de delincuente de cuello blanco.

Desde Palacio Nacional, el mandatario no reparó en sostener que, tras la remoción del exprocurador jarocho, dos delitos de alto impacto como el homicidio doloso y el secuestro se redujeron de manera significativa. Obrador también aseguró que destituirlo “costó muchísimo”, porque la administración del exgobernador panista lo dejó blindado.

 

 

Sin embargo, algo que no mencionó el presidente fue que, tras su polémica salida, Jorge Winckler y dos de sus principales colaboradores, Marcos Even Torres y Luis Eduardo Coronel, cumplen casi dos años prófugos de la justicia sin que la nueva Fiscalía, afín al gobierno morenista, de señales de sus paraderos.

La última aparición pública de Jorge Winckler se remonta al tres de septiembre de 2019. Aquella noche el abogado dio una rueda de prensa; su voz era interrumpida por ataques de carraspeos.

Minutos antes, diputados locales habían determinado su separación definitiva como fiscal debido a que no había acredito los exámenes de control y confianza. Además, lo perseguía señalamientos del gobernador, quien lo acusó en repetidas ocasiones de pactar con el Cartel de Jalisco.

 

 

A Winckler lo acompañaron fiscales que terminarían despedidos y otros forajidos. Desde un hotel de Xalapa acusó que la decisión de la comisión permanente fue ilegal y violatoria de la Constitución de Veracruz. Después de esa conferencia se dio a la fuga.

A Jorge Winckler se le investigan por al menos tres delitos, dos del fuero común y uno del orden federal. El 21 de septiembre de ese año un juez de distrito giró una orden de aprehensión contra Winckler y cinco de sus subalternos, entre ellos, Marcos Even Torres, exfiscal anticorrupción y Luis Eduardo Coronel Gamboa, exfiscal especializado en denuncias por personas desaparecidas.

Ese mandamiento judicial también involucra a los expolicías ministeriales Roberto Mora Mil, Sergio García y Uriel Rodrigo González. Los cinco son señalados por el delito de desaparición forzada en contra de Francisco “N”, ex jefe de escoltas de Luis Ángel Bravo Contreras, Fiscal del estado, durante la administración de Javier Duarte.

 

¿Quién busca a Jorge Winckler?

Tras la destitución de Jorge Winckler, la encargada de sucederlo fue Verónica Hernández Giadáns. Pese a las críticas del gobierno morenista de una relación polémica entre Winckler y el exgobernador Yunes Linares, la actual procuradora llegó al cargo de manera similar.

 

 

El último encargo de Hernández Giadáns fue como directora general jurídica de la secretaría de gobierno de Veracruz, bajo las órdenes del secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos, con quien se le relaciona de manera política.

El cuatro de septiembre de 2019 apareció en un video en redes sociales como encargada de despacho de la FGE, donde pidió olvidar a Winckler y reconstruir el estado de derecho. “La etapa negra de indolencia, ineficiencia y uso perverso de la Ley habrá de terminar”, declaró.

Hasta antes de la remoción de Winckler, su nombre era una constante en las autoridades estatales para responsabilizarlo de los altos índices de violencia y hasta de pactar con criminales. Eso cambió tras su salida de la FGE y el funcionario desde entonces salió de la agenda pública, hasta este viernes en la mañanera.

Aun con los señalamientos de López Obrador contra el exfiscal, la nueva administración no ha dado información sobre su localización. Incluso, a la fecha, no hay una solicitud de recompensa por Winckler y sus colaboradores evadidos de la justicia.

De acuerdo con la página oficial de la Fiscalía, las fotografías de los cinco exfuncionarios prófugos, no aparecen en la lista de recompensas vigentes de la autoridad.