“El asaltante me golpeó la cara y me arrastró por el suelo para quitarme la mochila. Afortunadamente los vecinos escucharon mis gritos y me ayudaron. Yo me salvé, pero hay más casos”, cuenta Neftalí, víctima de una banda que opera en el municipio de Río Blanco.

El caso de la joven de 26 años, de profesión arquitecta, va en contra de la estadística de cifra negra en este delito, es decir los casos que no se denuncian. Ella acudió a la comandancia municipal para reportar su agravio, sin embargo, le dijeron que regresara a casa, que después le llamarían para que denunciara en la Fiscalía; algo que no ocurrió.

Pese a la respuesta de la autoridad, Neftalí utilizó sus redes para alertar sobre lo que ella padeció. Y no solo eso, también replicó lo que los policías le informaron: que sus agresores están identificados y cargan atracos en las colonias Modelo y Cuauhtémoc.

En entrevista con E-Consulta Veracruz, la joven se remonta a la noche del 26 de julio. Sus agresores, explica, no se valieron de una calle solitaria o con problemas de alumbrado público. “Me interceptaron justo debajo de una lámpara; eran las nueve de la noche, cuando todavía mucha gente camina por ahí”.

De acuerdo con Neftalí, dos hombres de complexión robusta la interceptaron a unos metros de un crucero, ubicado en la calle Los Pinos. Los dos asaltantes se desplazaban en una motoneta de color rojo y vivos negros y portaban cascos para cubrirse del rostro.

Uno de ellos alcanzó a su víctima, mientras otro cómplice lo esperaba en una esquina. “Se me lanzó y me tiró en un tramo de terracería. Me golpeó en la cara y me arrastró intentando quitarme una mochila que traía en la espalda. Intenté defenderme, pero también grité muy fuerte”. 

 

“Yo gritaba y el tipo seguía golpeándome; no pudo quitarme la mochila porque quedé sobre ella. Afortunadamente una señora me escuchó y llamó a los vecinos y a la policía”, recuerda Neftalí.

 

Los gritos de la mujer alertaron a vecinos y esto provocó que salieran de sus casas. Los ladrones optaron por darse a la fuga. Esta manera de protegerse se ha vuelto más común en el municipio de Las Altas Montañas.

Río Blanco suma dos intentos de linchamientos en los últimos cinco meses. El 26 de marzo de 2021, vecinos también frustraron el plagio del hijo de una comerciante, ocurrido en la calle oriente 6. El presunto secuestrador fue golpeado y atado de pies y manos con una cuerda.

Neftalí no perdió sus pertenencias, pero sí registró heridas en sus rodillas, espalda, brazo derecho y pómulo izquierdo. “Los golpes en mi cara fueron con el puño”, explica. Ella sigue en espera de que alguien la llame para presentar su denuncia, no obstante, las fotos de sus agresiones se han viralizado en redes.

A la par, habitantes de la colonia Cuauhtémoc refirieron que el caso de Neftalí derivó en una propuesta votada por unanimidad: instalar cámaras de videovigilancia y montar una alarma de vecinos vigilantes.