En 2016 la gimnasta Alexa Moreno competía en los Juegos Olímpicos de Río logrando uno de sus máximos sueños tras ser inspirada por Denisse López, pero esto parecía no agradarle al público mexicano, quien la juzgó duramente por no tener un cuerpo apegado a los estándares de belleza establecidos. 

Moreno consiguió el lugar 12 en gimnasia a nivel mundial en salto de caballo y tanto esto como su figura fueron blanco de gordofobia y duras críticas que la hicieron sentirse mal y llegar a dudar de su desempeño en la competencia. 

Alexa estaba siete kilogramos arriba del peso señalado en la página oficial de la contienda debido a un desgarre muscular que había parado su entrenamiento y tras meditarlo conscientemente entendió que el problema no había sido su peso o algo que tuviera que ver con ella, sino con lo que la gente esperaba ver en pantalla. 

"Me sentí triste, no soy un robot que no siente", dijo entonces en entrevista a BBC Mundo.

Cansada de que la compararan con el personaje animado que utiliza una tienda de autoservicio en México para darle publicidad a su empresa o con una famosa caricatura para niños, rompió el silencio en Twitter.

"Soy mexicana, luzco como mexicana. No pueden esperar ver a una rubia". 

Esto coincide con la lección que Simone Biles le dio al mundo estos juegos olímpicos: a veces los deportistas actúan para cumplir expectativas del resto olvidándose de cuidar de sí mismos.

Afortunadamente la conversación fue dirigiéndose hacia otro sitio destacando lo que desde un inicio debió ser lo importante: una gimnasta mexicana estaba representando a la delegación en los Juegos Olímpicos.

Alexa no llegó a Río siendo una amateur en la materia, venía de ganar Oro en 2010 durante el Campeonato Pacific Rim y ese mismo año también ganó la medalla de plata en salto de caballo durante la Copa del Mundo de Gimnasia Artística en Portugal. 

Los comentarios no la hicieron venirse abajo y la derrota fue una maestra de la que aprendió la lección, pues en 2018 durante el Mundial de Gimnasia de Doha logró lo que ninguna mexicana antes: una medalla de bronce en salto de caballo

Este resultado se repitió en la Copa del Mundo de Gimnasia Artística en Bakú y en la Copa Internacional de Corea, ambas en 2019, en donde por la misma categoría se llevó la presea de bronce.

Ese mismo año recibió el Premio Nacional del Deporte y en 2020 le otorgaron la Medalla de Mérito Deportivo 2019 que extiende la Cámara de Diputados.

Con Tokio 2020 se convirtió en una atleta histórica al ser la segunda gimnasta mexicana en calificar a una final de salto de caballo, como su inspiración y paisana Denisse López; esto sentó un precedente ante el mundo: el talento no tiene que ver con el peso, sino con la preparación y disciplina.

Alexa Moreno, originaria de Baja California tiene 23 años de carrera, inició su entrenamiento a los tres años de edad y los Juegos Olímpicos de Sydney 2010 le dieron la motivación necesaria para convertirse en una atleta de alto rendimiento que hoy cumple el sueño de estar en sus segundos Juegos Olímpicos.

Su próxima aparición será el domingo primero de agosto a las 3:45 de la mañana en donde se disputará un lugar en la final de salto de caballo.