Coatzacoalcos, Ver. – Cuando nació, Naomi perdió su ojo derecho a causa de un tumor cancerígeno denominado “Retinoblastoma”, por ello sus padres tuvieron que decidir entre perder a su hija o que la pequeña se quedara con el 50 por ciento de la vista.

Con el paso de los años comenzó a tener mayores complicaciones por lo que fue sometida a tratamientos médicos, quimioterapias y diversos estudios, en medio de carencias económicas por la falta de ingresos fijos de su familia.

Tras nueve años de lucha, solamente puede ver el mundo a través de su ojo izquierdo y con esa única córnea, es que tiene una mirada fascinante que ilumina su rostro de alegría.

Su padre es Jorge Vicente Valdés, un payasito cuyo nombre artístico es Chikorito Rex, ante la falta de trabajo a causa de la pandemia del covid-19, no tuvo de otra más que salir a las calles a pedir dinero para que su hija continúe con su tratamiento.

 

 

Con la cara pintada y su traje de colores, Chikorito recorre las calles de Coatzacoalcos pidiendo ayuda a las personas, acompañado de Naomi, pues asegura que en ocasiones las no le creen.

 

“Desgraciadamente nos tocó a nosotros, a mi nena le daba dos días de vida y tuvimos que decidir entre su ojo y su vida; ya pasó por radiaciones y requiere de medicamentos y tratamiento continuo que en ocasiones es difícil conseguir el dinero”, indicó el payasito.

 

La pequeña requiere de un tratamiento periódico en el Instituto Nacional de Cancerología, por lo que tiene que viajar a la Ciudad de México, y los gastos son excesivos.

 

 

“Además si sumamos lo de la prótesis para su ojo son más de 30 mil pesos, pero eso estamos juntando el dinero y yo siempre he dicho que vale más pedir que robar y aquí estamos”, expresó el payaso.

 

Naomi quiere ser bailarina

Mientras su papá pide ayuda, Naomi pinta dibujos donde muestra a su familia, que asegura nunca la han dejado sola.

Aunque es de pocas palabras, la niña dice que su mayor sueño es ser bailarina, y como segunda aspiración seguir los pasos de su padre y ser una cómica payasita, que divierta a las personas.

“Soy feliz y agradezco a las personas que me han ayudado”, expresa y regala una sonrisa.

 

 

Hoy en día cursará el cuarto grado de primaria y su padre presume que va muy bien en la escuela, la materia que más le gusta es educación física.

 

La retinoblastoma representa el 4% de todos los cánceres pediátricos

La retinoblastoma es una neoplasia maligna primaria de la retina, que proviene de células inmaduras retinianas; es decir, un tumor maligno intraocular más frecuente en la infancia, aunque es un cáncer poco frecuente, ya que representa entre el 2 y 4 por ciento de todos los cánceres pediátricos en el país.

Estudios médicos realizados en México revelan que los casos son diagnosticados antes de los dos años y más de 90%, antes de los cinco años. La edad media de diagnóstico es a los 12 meses para la presentación unilateral, y 24 meses para la bilateral.

 

 

En el mundo tiene una incidencia mundial un caso por cada quince mil niños nacidos vivos.

Naomi es uno de estos casos y necesita seguir con sus medicamentos para que pueda ser remitida de alta y que logre vencer la enfermedad se logre convertir en una jovencita de bien.

 

 

Por ello Chikorito no duda en hacer todo lo posible para ayudar a su niña. Por lo que se ha subido a camiones a pedir una moneda, realiza chistes para que con la risa de los demás, se pueda juntar la mayor cantidad de dinero y pueda llevar a Naomi a su cita.

Incluso no duda en ofrecer sus servicios de entretenimiento en eventos infantiles o de adultos, ya que el trabajo ha mermado.

 

“Yo pido el apoyo de las personas, espero que lo hagan por mi hija y que mi pequeña pueda vencer al cáncer, y si queremos juntar para su prótesis porque, aunque no recupere la vista, ella se sentiría mejor con sus dos ojos, aunque sea por estética”, reiteró.

 

Este día contó con el apoyo de muchas personas, por lo que espera esta misma semana viajar con su hija para continuar con su tratamiento.