Al menos cinco sacerdotes de la diócesis de Orizaba dieron positivo al virus SARS CoV-2, por lo que se aislaron para evitar contagiar a los feligreses.

 

El caso más reciente de contagio fue el del padre Antolín Bernardi, es el párroco que está al frente de la Iglesia El Carmen, en Orizaba.

 

También dieron positivo los padres Juan Carlos Pellico de la Iglesia San Sebastián el Mártir en la localidad de Cuautlapan del municipio de Ixtaczoquitlán.

 

Otro párroco que enfermó fue Manuel Monarca, que oficia misas en la iglesia María Auxiliadora en la colonia Modelo de Río Blanco. Se cree que se contagió tras cuidar a dos catequistas que acudieron a un retiro.

 

El vocero de la Arquidiócesis Helkyn Enríquez Báez no descartó que se puedan registrar más casos, “sabemos que esta pandemia especialmente, esta cepa de Covid es mucho más contagiosa”.

 

Les ha pedido que en las capillas y rectorías se refuercen las medidas de prevención, “entonces cada uno de los responsables de la comunidad viendo la realidad de su municipio del semáforo epidemiológico, tomará las medidas pertinentes para prevenir y no exponer a los feligreses”.

 

“También nosotros estamos recomendando a las comunidades ayudar en la detención de la propagación de esta cepa, utilizando las medidas pertinentes como el uso del cubrebocas siempre que anden fuera de su hogar, en los lugares en donde se expone a ser transmisor de este virus”.

 

Autoridades eclesiásticas mantiene activas las recomendaciones para que se cuiden tanto los religiosos como los fieles para evitar más contagios.

 

Hasta octubre del 2020 el Centro Católico Multimedial (CCM) 91 sacerdotes habían muerto a consecuencia del virus SARS CoV-2.