Durante el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, al menos 40 policías estatales fueron cesados por abuso de autoridad; de ellos 25 recibieron sanciones por cometer violaciones a derechos humanos, reconoció Hugo Gutiérrez, secretario de Seguridad Pública. 

 

En entrevista durante las guardias de honor por el mes patrio, el funcionario aseguró que aún hay investigaciones abiertas contra policías estatales, entre ellas los presuntos asesinatos de Gustavo Ortiz y Andrés Navarro, quienes murieron al interior del cuartel de San José, en Xalapa, después de haber sido detenidos por faltas administrativas. 

 

Aunque en días pasados el gobernador Cuitláhuac García sostuvo que en su mandato han sido cesados policías ligados a desapariciones forzadas, Hugo Gutiérrez dijo que ningún elemento de su dependencia ha causado baja por estos delitos. 

 

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) suma 13 recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) por casos en los que se acreditan distintos excesos perpetrados por los elementos. Cuatro por hechos registrados en 2019, ocho en 2020 y una en 2021.

 

El 2 de julio pasado, Jonathan de 15 y Eduardo de 13 años fueron asesinados por elementos de la Fuerza Civil, cuando lavaban la camioneta de su tío. La SSP emitió un comunicado donde informó que se había tratado de un “fuego cruzado” por un enfrentamiento armado en la comunidad de La Patrona, municipio de Amatlán, pero familiares rebatieron esa versión y piden justicia.

Sobre ese caso, Cuitláhuac García reconoció que buscarán mejorar la actuación de la Fuerza Civil y en caso de ser necesario replegarán a los elementos durante tiroteos o enfrentamientos para evitar bajas de civiles. Además, reconoció que Jonathan y Eduardo eran inocentes. 

 

“Nosotros de nuestra parte vamos a hacer una revisión de la actuación en estos casos, cuando hay una agresión en una zona urbana hay que afinar la actuación policial”, dijo el mandatario. 

 

No es el único caso que ha mermado la imagen de la SSP en el actual gobierno. El nueve de enero de 2020, Berllarmino Cardeña Cortés y su nieta, María Magdalena, de 11 años, también murieron abatidos durante un operativo para detener a presuntos delincuentes en el poblado de Tepetzintla, en el municipio de Atzalan.

 

El gobierno comunicó inicialmente la muerte de un hombre y mujer en los hechos y que los elementos actuaron debido a que presuntos delincuentes se escondieron en el hogar de Cardeña Cortés, versión que fue rebatida por familiares y pobladores quienes acusaron que los efectivos dispararon después de que el hombre tomó su escopeta e intentó confrontarlos.