COSOLEACAQUE, VER. – Lo que más lamenta William Gabriel Moreno es haber aceptado un celular como pago por un trabajo de cerrajería que realizó a dos mujeres. Tener ese dispositivo le costó casi seis meses en la cárcel, acusado injustamente de multihomicidio. Se trata de un caso que la Fiscalía General de Tamaulipas fabricó. 

De permanecer detrás de unas celdas frías y sin compañía, William pasó a ser un hombre libre lleno de cariño de aquellos que conocieron su historia y se solidarizaron. Fueron 800 kilómetros de separación y más de 150 días privado de la libertad. 

 

 

El hombre de 50 años es originario de Cosoleacaque, allí mismo fue detenido el pasado 17 de marzo por elementos de Fiscalía General de Veracruz, por su presunta relación con los asesinatos de Angélica, una madre soltera de Altamira, Tamaulipas y sus dos hijos de ocho y cinco años. Los tres fueron degollados el nueve de marzo de 2021.

Las labores de inteligencia rastrearon la ubicación del celular de uno de los niños asesinados y llevó a las autoridades hasta William. Fue detenido el mismo día que hallaron los cuerpos de Angélica, Alexis y Vanessa. 

Hoy, después de recuperar su libertad, William cuenta que  una semana antes de su detención recibió una llamada telefónica con una lada del estado de Tamaulipas, se trataba de un par de mujeres quienes le solicitaban de sus servicios para abrir una puerta atorada en un domicilio particular ubicado en el fraccionamiento 'Los Mangos', presuntamente las mujeres recién habían llegado del norte del país a habitar está vivienda.

 

 

William acudió horas después a realizar el trabajo, el cual realizó en menos de una hora, tras concluir les cobró una cantidad de 250 pesos a las "señoras" que sin conocer le ofrecieron 150 pesos en efectivo y un celular por los 100 pesos faltantes, a lo que el cerrajero acepto después de dudarlo un poco.

 

"Lo que menos imaginé es que ese celular me traería una repercusión, porque frente a mí estaban dos mujeres de lo más inocentes y me lo dieron por falta de un pago de 100 pesos que ellas no me dieron en efectivo, yo les cobre 250 y me dieron 150 en efectivo por un servicio a domicilio en el fraccionamiento Los Mangos", indicó.

 

Después de noches de angustia y temor en el penal, hoy agradece a Dios que haya llegado la justicia para él y pueda volver a abrazar a su madre quien lucho por su libertad.

 

CON UNA SOLA PRUEBA FUE IMPUTADO Y ENCARCELADO

Detrás de una pintura que a la letra dice "Bienvenido, por fin de nuevo en casa" con colores rojo y amarillo, el cerrajero narra parte de su proceso y describe las injusticias de las que fue víctima, donde solo por una prueba fue imputado por triple homicidio doloso y encarcelado en el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) en Altamira, Tamaulipas.

El que William tuviera en posesión ese teléfono, propiedad de una de las víctimas, fue suficiente para que la fiscal Tamaulipeca Ana Gabriela Silva Carrizales, lo señalara como responsable del triple homicidio.

 

 

Pero no solo eso. La fiscal agregó en el expediente que William era novio de la mujer fallecida y lo relacionaron con el par de mujeres que le dieron el celular, mismas que después serían detenidas por este delito.

Tras ser encarcelado comenzó el calvario para el veracruzano, dentro del penal perdió más de 10 kilos, pero sobre todo su tranquilidad, donde no desaprovechaba las noches para "reclamar a Dios por lo que estaba pasando".

 

"No me siento al cien por ciento bien, yo siempre le pedía a Dios que me ayudará y que en lugar de destruirme me fortaleciera. No entendía por qué estaba atravesando esta situación. Fueron días terribles y noches de no dormir, estar lejos de tu familia y no verlos es lo que más dolía, porque automáticamente estaba solo", expresó.

 

 

Familiares y amigos no dejaron de luchar para comprobar su inocencia

Aun cuando la parte defensora acreditó que William nunca estuvo en el estado del norte, donde fue asesinada Ángelica y sus dos hijos, esto no era suficiente en un principio.

Sin embargo, los familiares de William entre ellos su madre, Joaquina Mateo Flores, no se dieron por vencidos y comenzaron a hacer manifestaciones en el municipio de Cosoleacaque de donde es originario, para exigir su liberación e intervención de las autoridades.

Al menos dos manifestaciones se realizaron en el local de William, ubicado sobre la carretera transístmica, a un costado de las oficinas del INE de Cosoleacaque.

"¡El cerrajero, es inocente!", "Es una injusticia", eran las frases que se leían y escucharon durante los movimientos encabezados por su madre, familiares y vecinos.

 

 

A la par se realizaban ventas de ropa, calzados y donaciones de las personas que ayudaron a recaudar fondos para comprar productos para William dentro de la cárcel y cubrir gastos de traslado de su madre para visitarlo.

Hoy su madre agradece a Dios porque asegura que sus plegarias fueron escuchadas y le respondió al dejar a su hijo libre:

 

"Estoy muy feliz y agradecida con Dios y con mis hermanos de Cosoleacaque que nunca nos dejaron solos, porque mi hijo es un buen ciudadano y no se vale que le hayan hecho este atropello", expresó la señora Joaquina.

 

ESTA SEMANA RECUPERÓ SU LIBERTAD Y CELEBRA SU CUMPLEAÑOS NÚMERO 50

Tras la detención de las mujeres que le entregaron el celular a William, un juez de control encabezó una nueva audiencia de desahogo de pruebas, donde la abogada Victoria Eugenia Morales Aguirre logró comprobar su inocencia.

El pasado 9 de septiembre, después de seis horas de viaje, William regresó a Cosoleacaque tras recuperar su libertad, donde no presentará antecedentes penales.

 

"Yo recibí un documento que se llama liberación absolutoria, donde indica que no tengo ningún cargo, con eso me siento muy bien y consciente de que siempre fui inocente", manifestó William.

 

 

Entre tamales, popo, música en vivo y hasta un dúo de guitarristas este domingo 12 de septiembre celebró su cumpleaños número 50, donde el festejo fue de sorpresa para el cerrajero, el escenario fue donde meses atrás se realizaban las manifestaciones y suplicas.

Las lágrimas fueron sustituidas por risas, los días de soledad por decenas de abrazos, y los barrotes por cohetes que retumbaban en el cielo, no era para menos, pues para muchos William -volvió a nacer-.

En el festejo se escucharon palabras de agradecimiento a Dios, a los familiares, a la justicia y a todo aquel que se sumó a esta lucha.

Vestido con una camisa manga larga blanca y un pantalón de mezclilla, William anunció que escribió varias canciones sobre su vivencia en la cárcel, temas que pretende grabar como cantautor con ayuda de un patrocinador, agradeciendo siempre a la vida por recuperar su libertad.

 

 

"No sé qué decir, solo gracias a Dios y a todos, porque mi gente fueron verdaderos guerreros y su lucha me ayudo a no darme por vencido, hoy podemos celebrar y ser felices", reiteró.

 

En los brazos de su madre, escucha temas como "El rey", "Amor de mis amores" y recibe regalos, la fe del cerrajero, asegura, ha crecido y pide a Dios para que nadie atraviese por esta situación, y en caso contrario pidió a las personas no dejarse vencer por las injusticias.