Este viernes 17 de septiembre, Ernesto ‘N’ fue detenido por personal de la Fiscalía General del Estado (FGE). La autoridad le imputa el delito de feminicidio en grado de tentativa por presuntamente haber asestado seis martillazos a Karla Pulido, el pasado 31 de agosto, lo que la dejó 15 días inconsciente.

Tras la información que dio a conocer la Fiscalía, surge la duda de hasta cuántos años podría pasar en prisión Ernesto ‘N’ si las autoridades comprueban su responsabilidad ante un juez de la entidad.

 

En días recientes, la madre de Karla, sostuvo que el principal sospechoso era Ernesto N, quien aparentemente se habría entregado con las autoridades, aunque la autoridad no lo ha precisado.

 

¿Pero, cuántos años podría pasar Ernesto N en prisión?

De acuerdo con el código penal vigente en Veracruz, en su Artículo 86, menciona que, al responsable de tentativa se le aplicará hasta las dos terceras partes de la sanción que se le debiera imponer de haberse consumado el delito que quiso realizar, es decir la sanción máxima que puede alcanzar son más de 46 años (46 años y seis meses), que serían las dos terceras partes de la sanción que le correspondería (70) si hubiera cometido el feminicidio.

 

Mientras el proceso penal sea valorado ante un juez de control, Ernesto 'N' podría pasar de 6 meses a 2 años de prisión preventiva. El joven fue traslado a los juzgados del puerto donde será imputado ante un juez de control en las próximas horas.

Los hechos:

El lunes 30 de agostoKarla Pulido, de 23 años, fue atacada a martillazos presuntamente por su exnovio Ernesto ‘N’ en un departamento de la colonia Ignacio Zaragoza, en la zona centro del Puerto de Veracruz.

Por su parte, una vecina se presentó en el domicilio luego de escuchar los gritos de auxilio y los golpes, pero Ernesto N no le permitió el paso y afirmó que se encontraba matando ratones.

 

Tras 15 días de estar hospitalizada en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz (HAEV), Karla recobró la conciencia luego de que los doctores le diagnosticaron traumatismo craneoenfálico severo, pues los martillazos le hundieron el cráneo y le inflamaron el cerebro.