Coatzacoalcos, Ver. – En su desesperación por llegar a la frontera norte de México, los migrantes y varados en Coatzacoalcos agotan todas las opciones para trasladarse, y más ahora que las terminales de ADO (Autobuses del Oriente) del sur de Veracruz se encuentran saturadas de personas extranjeras, en su mayoría de Haití.


Algunos han decidido esperar varias horas hasta encontrar una corrida, aunque otros han optado por buscar a los taxistas que hacen sitio dentro y fuera de la terminal de primera y de segunda.


William Soto de los Santos es taxista desde hace más de diez años, los últimos tres los ha trabajado en la terminal de segunda, asegura que nunca había visto tantos migrantes como ha ocurrido en las últimas semanas.


“Pues nos han tocado algunos que nos piden el servicio, pero no podemos moverlos porque migración nos para a nosotros y nos podemos ir a la cárcel, nos piden que los llevemos a la central de Acayucan o hasta Veracruz”, indicó.


El taxista asegura que en ocasiones se ha encontrado con haitianos que ofrecen pagar más de lo que se cobra por la corrida, con tal de ser llevados, pero por temor no acceden.


Asegura que además de poner en riesgo las unidades y placas, ellos corren peligro de ser detenidos; ante ello los taxistas agrupados en la central camionera acordaron que ninguno brindará el servicio a los migrantes.


La ley mexicana es clara al señalar que el traslado de personas extranjeras dentro del país está prohibido y es sancionado.


Algunos solo brindan el servicio dentro de la ciudad o a los refugios


Ante el incremento de la presencia de Migrantes, autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM), Guardia Nacional, Ejército Mexicano y Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado, han reforzado los retenes y filtros de seguridad en los municipios del sur de Veracruz.


Principalmente en carreteras y entradas y salidas de Coatzacoalcos, Minatitlán, Las Choapas, Agua Dulce y Acayucan.


William dice que existen algunos colegas que transitan dentro de la ciudad y no hacen sitio, “que si los suben (a los migrantes), les cobran la corrida y los mueven de aquí a un refugio o a un hotel donde luego descansan”.


Asegura que algunos de sus conocidos le han dicho que aceptan, pero siempre y cuando no haya que salir de Coatzacoalcos, a lo que el señor de 56 años responde de forma negativa.


A lado de William, está don Francisco, otro taxista que espera ser abordado por algún pasajero mexicano, le preguntamos si ha subido a algún migrante a su taxi y respondió: 


“No joven, no me arriesgo por unos pesos, y más ahora que nos hace falta el trabajo”, expresó.


Este jueves decenas de extranjeros continuaron pernoctando en la terminal de ADO de la ciudad, fenómeno que no ha logrado frenarse.