En lo que va del mes de septiembre el movimiento migratorio de personas que buscan mejores condiciones de vida en Estados Unidos ha cobrado auge. Extranjeros y extranjeras, sobretodo de Haití, inundan caminos; redadas de gobiernos mexicano y estadounidense 'cazan' a los migrantes... ¿sería el mismo trato si fueran personas rubias?

El colectivo Entre Caña y Cenizas, dedicado a la lucha antirracial, asegura que el hostigamiento y violencia ejercida recientemente contra los grupos migratorios son de xenofobia, según se lee en sus contenidos de redes sociales.

En Chiapas, durante la primera semana de septiembre, extranjeros fueron detenidos por elementos de la Guardia Nacional. A decir del colectivo, a través de la violencia y represión.

En publicaciones se dio un reflejo del sentir de la sociedad mexicana: rechazo, odio y temor hacia específicamente ese grupo de extranjeros. ‘Invasores y delincuentes’, es la imagen que México creó sobre las personas de tez más oscura y rasgos africanizados, según explica el colectivo.

 

“No debemos permitir actos en los que se imprime el odio, la discriminación y el racismo hacia las poblaciones en busca de asilo, de las cuales se tiene registradas 77, 559 solicitudes en lo que va del año…” Escribió Entre Caña y Cenizas en una publicación sobre la xenofobia en el país.

 

¿Racista yo?

 

El colectivo explica que existen frases y ‘microrracismos’ que algunas veces no nos damos cuenta que cometemos pues son normalizadas y pasan de generación en generación. Algunas expresiones son:

‘Trabaja como negro, ‘negras intenciones’, ‘mano negra’ o ‘día negro’. Usar este tipo de frases adjudican una carga negativa.

Otras frases y acciones que podrían denominarse como ‘microrracismos’, por la sigileza con la que se han adaptado en nuestra cultura mexicana son:

-Tocar el cabello rizado de una persona porque te parece exótico.

-Usar frases como ‘está negrita pero bonita…’ para sobajar a alguien por sus características fenotípicas.

-Invisibilizar la existencia de cierto grupo de población, con frases como ‘¡En México ni negros hay!

‘¿Por qué la referencia a lo obscuro se adjudica a términos negativos en un país mayoritariamente moreno?’, cuestionan como reflexión.

 

Existen tipos de racismos que pueden darse en distintos contextos, y que algunas veces pasan desapercibidos sin darnos cuenta.

Racismo cotidiano son aquellas prácticas racistas que se manifiestan de manera directa y de forma constante. Tal vez puedas reconocerlo cuando escuchas o usas alguna de estas situaciones:

‘Ay, nació negrito’ cuando un bebé es recién nacido.

‘Güerito/a pa’ mejorar la raza’ cuando se habla de una relación con otra persona.

‘Péinate’, cuando una persona tiene el cabello muy rizado, característico de personas de afrodescendientes.

 

El racismo estructural habla de las “acciones que favorecen el establecimiento de prácticas racistas de manera sistemática en contra de poblaciones racializadas, como las ejercidas por el Estado a través de sus instituciones”, explica el colectivo.

Lo anterior quiere decir que son las condiciones que desfavorecen a grupos por sus rasgos físicos o de la raza de la que son descendientes. Como lo fue en su momento la esclavitud. Este tipo de racismo además de discriminar, da un acceso distinto a la calidad de vida a personas que históricamente han sido discriminadas.

Por último, el racismo simbólico se refiere a la creación de símbolos que intentan legitimar prácticas o ideas racistas, ya sea desde la historia o las creencias de la sociedad.

El colectivo lo ilustra con las frases en México: “No hay racismo”, “Todos somos mestizos, aquí no hay negros…” Actualmente el movimiento migratorio ha sido ilustrado en fotografías desde Estados Unidos con autoridades a caballo que ‘cazan’ a los migrantes, en su totalidad de tez oscura.

'Que el odio no nos cegue. La inmigración no es ilegal', opina el colectivo desde su cuenta de Instagram.