El problema del ahorro y las deudas es un tomento para mexicanos y mexicanas cada fin de quincena. Los salarios parecen rendir menos, y ‘darse un gusto’ o pensar en invertir en patrimonio parece un sueño. E-consulta te presenta algunos tips de la mano de expertos para lograr engordar tu cochinito.

No te sientas mal de no poder ahorrar cuando lo has intentado. En julio del 2021, de acuerdo la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), se informó que el 42% de los mexicanos nunca han ahorrado nada formalmente.

Aquí te presentamos algunas recomendaciones de BBVA de cómo gastar más sabiamente y planificar la entrada y salida de tu dinero:

 

1.          Págate a ti primero. La clave está en destinar un pequeño porcentaje fijo de tus ingresos y antes de gastarlo, pagarte a ti mismo/misma reservándolo en un lugar donde no corra peligro. Un 5 o 10 por ciento, lo que te acomode mejor para este momento de tu vida, pero formaliza esa cantidad a ‘congelar’.

 

2.         No desdeñes las ‘moneditas’. Guardar el cambio al final del día y ponerlo en un frasco es un método que puede sumar rápidamente unos cientos de pesos, que luego podrás usar en compras extras o en entretenimiento. Guardar el cambio puede ayudarte con objetivos de ahorro a pequeña escala, como para gastos no planificados. Cada vez que llegues a casa del trabajo, saca cualquier cambio de monedas y colócalo en el frasco.

 

 

3.         Únete a un reto. Quizás solo necesitas un reto para entrar en el ritmo del ahorro. Hay muchos desafíos para ahorrar dinero que puedes probar, como el de las 52 semanas.

 

Se trata de un método que, en caso de hacerse bien, puede generarte hasta 20 mil pesos para el final del año. Todo lo que tienes que hacer es separar múltiplos del 15, por ejemplo: la primera semana ahorras 15, luego la segunda 30, la tercera 45, la cuarta 60 y así consecutivamente hasta la semana número 52.

 

4.         Usa métodos formales.

BBVA recomienda dos métodos de ahorro. Uno es el de ‘kakebo’.

Inventado por la periodista japonesa Hani Motoko a principios del siglo XX, "kakebo" significa literalmente "libro de cuentas para la economía doméstica". Es una filosofía, es decir un estilo de vida y no simplemente una forma de gestionar las entradas y salidas de dinero.

El método Kakebo consiste en ordenar con lápiz y papel la entrada de salario y designar los gastos, para tener claridad de en qué se destina y priorizar.

Al inicio de cada mes, debes sentarte a pensar qué cantidad de dinero tienes para gastar, cuánto quieres ahorrar y qué necesitas para lograr esas metas.

De acuerdo con el Kakebo, hay algunos puntos esenciales que debes de tomar en cuenta:

A.- Ingresos: Por ejemplo, si tienes un salario mensual, debes de apuntar la cantidad exacta que entra a tu cuenta de banco.

B.- Gastos Fijos: Pago de luz, agua, electricidad, el pago de la hipoteca y otros gastos que a veces no se contemplan como la subscripción mensual de Netflix.

C.- Ahorro: Establece una cantidad aproximada de cuánto quieres ahorrar.

D.- Cantidad que puedes gastar: Resta la cantidad que quieres ahorrar a la suma total de dinero que tienes para gastar, de esta manera podrás hacer un presupuesto adaptado a tus necesidades de ahorro.

Asimismo, el Kakebo tradicional divide el tipo de gastos en cuatro categorías:

•          Supervivencia: Comida, hogar, transporte y gastos de los hijos, por ejemplo.

•          Gastos opcionales: Salir a comer o ir de compras.

•          Gastos culturas: El dinero destinado a libros, museos, teatro o cine.

•          Gastos extras: Suma destinada a inconvenientes o a gastos inusuales, como lo puede ser un regalo de cumpleaños o la reparación de tu computadora.

 

Otro método recomendado por BBVA es el Harv Eker. Se trata de un método de ahorro sencillo, pues se basa en establecer presupuestos de tu ingreso.

Mes a mes deberás destinar solo el 50 por ciento de tus gastos a rubros básicos, es decir, la mitad de tu sueldo debe cubrir todos tus gastos fijos, como renta, luz, alimento, etc.

El resto, puedes dividirlo en 5 rubros a los que les destinarás el 10 por ciento de tus ingresos, como ocio, educación y ahorros.

 

5.         Compra a granel cuando sea posible. Cuando necesites artículos no perecederos, intenta comprar a granel, lo que te permitirá adquirir por lo general a precios más económicos. Por ejemplo, arroz y cereales, pasta de dientes, gel de baño, champú, papel higiénico y otros productos secos.

Además de estos consejos de BBVA, te presentamos otras recomendaciones planteadas por la revista internacional Forbes.

1.- Pon el ahorro como “gasto fijo”. Priorizar el dinero destinado a ahorrar te acercará más al propósito, “así como pagas los chilaquiles de los viernes o la televisión de paga”, dice Forbes. Mientras más seguido se haga, a la larga se volverá una costumbre.

2.- Espía tus propios gastos. A diferencia de lo que se cree, que los gastos grandes son los que más problemas generan, los gastos pequeños y constantes (gastos hormiga) son los que te meten en problemas. Revisa si tienes algunos, como el café diario, cigarros, propinas, meriendas...

3.- Recorta algunos servicios. En ocasiones empresas realizan cobros por servicios que no solicitamos, como seguros y donaciones. Revisa no tener alguno de ellos sin que te hayas percatado.

4.- Cancela suscripciones. El gimnasio, yoga, Netflix, Amazon, Disney Plus, Spotify… el tener múltiples suscripciones sin uso podría estar generando gastos innecesarios. Elige una de cada categoría y cancela las demás. Ese gasto mensual a la larga podrás destinarlo a vacacionar o un regalo.

5.- Controla tus impulsos. “Las tarjetas de crédito, los cajeros automáticos y las compras en línea hacen que gastar dinero sea más fácil que nunca”, dice la revista, y recomiendan que cuando quieras comprar algo mejor esperes 24 horas para reflexionar si de verdad lo necesitas, o incluso una semana cuando la adquisición sea muy grande.

Hacerte consiente de las horas de trabajo traducido al precio de aquello que quieres comprar también ayuda a dejar de comprar por impulsos. “¿Realmente vale la pena “invertir” 10 horas de salario y dolor de espalda por estar frente a la computadora por eso que quieres comprar en internet?”

6.- No te “cases” con una marca o proveedor. Ábrete a la posibilidad de adquirir servicios o productos que te brinden mejor valor o precio.

7.- No sigas el ritmo de las celebridades. Enfócate en tu bienestar y tranquilidad. El comparar constantemente tu vida con artistas o influencers crea metas que pueden ser irreales, pues la vida de esas personas extrañas está mostrada a través de televisión o redes sociales, y tus necesidades y proyectos no tienen que estar forzados a la vida de ellos o ellas.

 

“El resto fluirá mucho mejor cuando tengas claro que no tienes que competir con los demás, sino estar bien contigo mismo/a”, dice Forbes.

 

8.- Evita la mentalidad de pobreza. Es importante no caer en el extremo de escatimar los gastos. El limitar excesivamente nos pone en riesgo de desarrollar una mentalidad de pobreza o carencia, en la que se piensa constantemente por aquello material que no se tiene, y todas las preocupaciones son enfocadas a eso.

Estas personas tienden a tener creencias autolimitadas y a tomar decisiones basadas en el miedo a fracasar. Por otro lado, una mentalidad de prosperidad o abundancia direccionan a decisiones con potenciales beneficios.

Ya sea para invertir en un negocio, poder vacacionar, comprar un auto o incluso una casa, ahorrar puede ser una realidad siempre y cuando seas constante.

 

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