Fotografías: Horacio Buvandel

Académicos y especialistas en materia ambiental criticaron el error del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al haber catalogado al Cofre de Perote como un cerro, a pesar de ser un volcán extinto, y por ubicar el Pico de Orizaba en el estado de Puebla cuando también se encuentra en territorio veracruzano.

Entrevistados sobre esta nueva clasificación, especialistas señalan que, si bien el reporte del Instituto no afecta los programas ni el presupuesto destinado a estos parques nacionales, sí es una muestra del desconocimiento que hay sobre ambos. También plantearon que el yerro puede servir para recordar a las autoridades y a los propios ciudadanos sobre la urgencia de rescatarlos.

Ante la controversia que generó el tema, el 28 de septiembre el INEGI tuvo que publicar una nota informativa aclarando que la asignación de los términos que emitió “no clasifica rasgos orográficos o formas del relieve”, en alusión a la clasificación que hizo del Cofre de Perote o “Nauhcampatépetl”.

 

 

Respecto al Pico de Orizaba, o Citlaltépetl, el Instituto refirió que se encuentra ubicado en territorio de los estados de Puebla y Veracruz, en el límite Este del Eje Neovolcánico Transversal. Para el estado de Puebla, corresponden los municipios de Tlachichuca, Chalchicomula de Sesma y Atzitzintla; y para el estado de Veracruz, los municipios de La Perla y Calcahualco.

 

 

No obstante, académicos insistieron en que el polémico “Registro de Nombres Geográficos Continentales, Insulares y de las Formas del Relieve Submarino con fines estadísticos y geográficos”, que fue publicado por el INEGI el 24 de septiembre, demuestra que existe una metodología inadecuada por parte del órgano.

Héctor Narave, coordinador de la maestría en Gestión Ambiental de la Universidad Veracruzana (UV) y creador del programa de manejo del Cofre de Perote, así como del Programa del Pico de Orizaba, explicó que el Cofre es un volcán extinto que provee de agua a un millón de habitantes de distintos municipios, entre los que se cuenta Xalapa.

 

 

El experto resaltó que este Parque Nacional actualmente atraviesa serios problemas ambientales. Tras décadas de tala inmoderada, estimó que lograr la recuperación en cobertura forestal en el volcán tomaría 30 años a las autoridades.

 

“Es lamentable desde el punto de vista académico que el INEGI haga este tipo de clasificaciones, lo que refleja el desconocimiento de la zona y una metodología inadecuada porque de inicio nadie puede negar, y menos una institución oficial, que el Cofre de Perote es un volcán extinto (…).

“Es una montaña, un volcán, que ocupa el octavo lugar a nivel nacional dentro de ‘los gigantes en el país’ y que ellos digan que es un cerro es minimizar la importancia social, ecológica y ambiental que tiene”, opinó.

 

Agregó que, en lugar de minimizarlo, es necesario que tanto el Cofre de Perote, como el Pico de Orizaba, sean atendidos y protegidos con recursos o apoyos del Gobierno del Estado, sumándose a lo que actualmente aporta la Federación.

En ambos casos, refirió, se registra la explotación de madera con la práctica conocida como “tala hormiga”, sin embargo, a la fecha en el caso del Pico de Orizaba el principal problema es la intervención de la delincuencia organizada para sacar la madera ilegalmente.

 

“El Gobierno del Estado debería de ser principal interesado en que se conserven, aunque no es su competencia legal; sería bastante buena la colaboración del Gobierno del Estado con el Federal; Hay que imaginar a Xalapa o Perote sin agua (…), en el caso de Orizaba suministra agua todavía a más gente, al menos a un millón y medio”.

 

Como autoridad en la materia, Narave añadió que cerro o no, la importancia económica y medioambiental del Parque Nacional Cofre de Perote va más allá de la nomenclatura dada recientemente por el INEGI, pues los beneficios son tan variados como servir de hábitat para especies en peligro de extinción e incluso como barrera para huracanes como “Grace”, que azotó al estado en agosto pasado.

 

 

Desde el 4 de mayo de 1937 fueron declaradas como Parque Nacional las 11 mil 530 hectáreas que abarcan la parte alta y el 21 de enero de 2015 se publicó su programa de manejo como área natural protegida debido a la presencia de 551 especies de flora y fauna silvestre, en muchos casos en riesgo.

La importancia de este sitio es tal que entre los veracruzanos causó polémica y preocupación la actualización en la denominación que el INEGI dio a esta elevación al retirarle el término de volcán y catalogarlo como cerro.

 

CLASIFICACIÓN NO CAMBIA NADA

El director regional de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), José Carlos Pizaña Soto, afirmó que el INEGI debe aclarar en qué basó su clasificación, aunque sostuvo que la nomenclatura en nada afecta a los programas de conservación, atención y apoyo que desde la federación se realizan. 

 

“No tiene ninguna repercusión, evidentemente no es un cerro; no sé si INEGI tenga alguna clasificación para diferenciar un cerro de una montaña, pero es algo que tiene que aclararnos. En la administración de los programas del parque nacional no tiene ninguna repercusión. El tema de trabajo de la Conanp en la administración de las áreas naturales protegidas no depende de si se denomina geográficamente de una u otra forma, depende más de que sea un área natural protegida y qué categoría tiene como área protegida”.

 

El funcionario aseguró que el Cofre de Perote es una montaña que además brinda servicios ambientales importantes al estado de Veracruz, pues hay que recordar que en este sitio existen especies de flora y fauna endémicas como el oyamel de Juárez, la planta soromuta, el ajolote de altiplano, el zumbador mexicano, mirlo azteca, mulato azul, entre otras.

 

“No tiene ninguna repercusión en el programa de manera del área natural protegida, en los programas de atención que se implementan en el parque, lo que nos guía a nosotros es el decreto de área natural protegida de carácter federal y la categoría de manejo que es parque nacional. El hecho de que INEGI haya hecho esta clasificación es porque deben tener algún argumento de carácter técnico y ojalá que luego nos lo expliquen porque para mí sí es una montaña”, insistió Pizaña Soto. 

 

Hay que reiterar que tras haber quitado el título de “montaña” al Cofre de Perote, el INEGI aclaró que su denominación es únicamente para fines de catálogo e informativos y no para determinar los rasgos, ubicación o formas de relieve.

Por su parte, el director del parque nacional Cofre de Perote, Raúl Álvarez Oseguera, dijo que es relevante que cuando se trate de sitios protegidos como este la población veracruzana esté atenta, asegurando que gracias a este “cerro” el impacto del huracán “Grace” no fue mayor en el estado de Veracruz.

“Los bosques del parque nacional resistieron y, de hecho, disminuyeron la fuerza del impacto del último huracán”, comentó y enfatizó que uno de los temas a vigilar es la próxima temporada de incendios.

 

“No, no creo que tenga implicaciones de ningún tipo. Sencillamente es una definición que hace INEGI. Si para INEGI les queda mejor la definición de ‘cerro’ no tenemos ningún problema como institución, ya que no modifica los programas de apoyo, no modifica la atención que se le está prestando al parque nacional. Aplicamos programas de subsidio; tenemos dos brigadas para atención y combate de incendios, tenemos una brigada de vigilancia y monitoreo ambiental”.

 

En el caso del Pico de Orizaba, el académico Héctor Narave señaló que, a pesar de las estimaciones del INEGI, el 40 por ciento de este sitio está ubicado en el estado de Veracruz, por lo que afirmar que está en Puebla es otro craso error porque genera confusión.

El especialista indicó que desafortunadamente en la actualidad el Pico de Orizaba es "tierra de nadie, tierra sin Ley”, con la presencia de crimen organizado y armado que sustraen madera, poniendo en riesgo el servicio ambiental que provee al surtir a más de un millón y medio de personas de agua.

 

 

Dijo que es urgente resolver la falta de vigilancia permanente, así como trabajos de reforestación y conservación para combatir los efectos de la tala ilegal.

 

“Han entrado grupos armados que están haciendo tala ilegal, no se ha trabajado con las autoridades, entonces la gente de las comunidades no tiene forma de defender el Pico, porque hay gente armada, de otros giros que ahora están entrándole a la madera y se han asentado ahí; la tala es más grave en el Pico de Orizaba (…) Los encargados del parque hacen todo lo que pueden, pero está como tierra de nadie, sin ley”, expuso.