Octubre es el mes de la lucha contra el cáncer de mama, donde vemos listones rosas en los medios de comunicación, en el marketing y en diversas campañas de comunicación.

 

Este símbolo ha sido mundialmente aceptado para representar a la lucha contra el cáncer de mama, pero pocos conocen cuál es su origen. 

 

El 19 de octubre es el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, el tipo de cáncer más común entre las mujeres en todo el mundo. Se trata de un problema de salud que va al alza especialmente en países en desarrollo, donde la mayoría de los casos se diagnostican en fases avanzadas. Durante todo octubre se llevan a cabo acciones para concientizar sobre la prevención, detección y el tratamiento del cáncer de mama.

El listón rosa simboliza el compromiso y la concienciación de la lucha contra el cáncer de mama y es por eso que muchas organizaciones, empresas y personas lo utilizan para dar visibilidad a esta lucha.

 

¿Cuál es el origen del listón rosa?

En 1990 la Fundación Susan G. Komen del Cáncer de Mama regaló viseras rosas a las sobrevivientes de Cáncer de mama que estaban corriendo el Maratón Nacional por la cura en Estados Unidos.

 

En 1992, año denominado por The New York Times como el año de los listones, activistas de Visual AIDS crearon un listón rojo, asociado como el color de la pasión, para concientizar sobre la lucha contra el VIH.

 

En ese mismo año, Charlotte Hayley, una sobreviviente de cáncer de mama, solicitaba donaciones con listones color durazno y tarjetas para concientizar e informar sobre la prevención del cáncer.

Así fue como se empezó a popularizar el listón rosa desde 1992 durante la edición anual sobre la Concienciación sobre el Cáncer de Mama (NBCAM) en donde Alexandra Penney editora de una revista para mujeres llamada SELF y Evelyn Lauder, vicepresidenta de una compañía de cosméticos muy reconocida; retomaron la idea de Charlotte Hayley de hacer listones cruzados, pero los cambiaron por el color rosa y estos fueron distribuidos por la compañía de cosméticos para conseguir promocionar la prevención del cáncer de mama.

 

Alexandra Penney y Evelyn Lauder adoptaron el color rosa para expandir el mensaje sobre la importancia de la autoexploración para prevenir el cáncer de mama.

 

Rápidamente este símbolo se popularizó por todo el mundo convirtiéndose en un ícono asociado a la lucha contra el cáncer de mama.