Después de que trabajadores de la obra de la refinería de Dos Bocas denunciaron agresiones de policías estatales de Tabasco, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, se deslindó del conflicto, argumentando que es la empresa ICA Flour la que debe responder por los obreros.

 

“Son diferencias sindicales y los trabajos van a continuar. Los trabajadores se tienen que organizar, en eso estamos”, argumentó.

 

Dijo que no han tenido acercamiento con los sindicatos, pues es una cuestión que debe hacer la empresa ICA, y que dentro de la refinería participan diferentes empresas que cuentan con su plantilla de trabajadores que da un total de 25 mil obreros, por lo que solo es esa compañía la que tiene problema con sus empleados.

Aseguró que lo único que le corresponde al Gobierno Federal es dar seguridad y protección a la infraestructura del lugar, así como cuidar que el contrato colectivo y las prestaciones laborales se cumplan.

 

“Nosotros hemos ido trabajando muy bien con los sindicatos que ahí están. Casi todos son locales (…) no hubo daño ni pérdida económica, la propia empresa tendrá que ver con el sindicato, con los trabajadores la compensación, si les van a pagar o no el día laborado, eso lo tienen que ver ellos”, aseguró.

 

Al respecto de los trabajadores que resultaron lesionados durante el enfrentamiento, aseguró que no cuenta con ningún reporte de algún hospitalizado y solo hay tres detenidos por los disturbios.

Fue el pasado 12 de octubre que trabajadores de la compañía ICA Fluor iniciaron un paro de labores dentro de las instalaciones de la refinería Dos Bocas en Tabasco.

Los obreros demandaban mejores prestaciones laborales, también denunciaron que los jefes de áreas los amenazaban con correrlos, al igual que se denunciaban la falta de pagos en horas extras, servicios médicos y bajos salarios.

Después de un día de haber comenzado el paro laboral, el 13 de octubre se registró un enfrentamiento con los trabajadores y personal de la Secretaría de Marina que había ingresado para proteger el área.

Los obreros denunciaban haber sido atacados por personal antimotines, donde varios resultaron lesionados y hubo tres detenidos.