“¿De qué se me acusa? Tengo derecho a saberlo. ¡Auxilio, por favor! Ya estoy tranquilo y me están maltratando”, grita Cuauhtémoc Zamora a seis policías mientras ellos lo esposan y presionan su barbilla contra el pavimento.

El joven de 33 años -dedicado a la venta de libros- aparece en diversos videos grabados por vecinos de la colonia centro, en Xalapa, quienes recriminaron su detención en manos de la policía capitalina de Veracruz.

No es el primer caso. En abril de 2021, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) abrió una queja contra la corporación por la probable detención arbitraria de otro hombre, Hilario Martínez de 30 años, en la colonia Revolución

La tarde de este 2 de noviembre, Cuauhtémoc Zamora caminaba por la calle Sayago cuando notó la presencia de una patrulla, con clave Sergen-001. Él vestía todo de negro: una chamarra, zapatos de tela, un gorro y su cubrebocas.  Recién había comprado una cerveza en una tienda Fasti, ubicada a una cuadra de su casa.

 

“Se me quedaron viendo de una manera perturbante y 30 segundos después dieron la vuelta a la cuadra para volver a encontrarme más adelante, en Sayago. Se bajaron y me dijeron que me detuviera. Argumentaron que tenían que hacerme una inspección de rutina”, cuenta a E-Consulta.

 

Cuauhtémoc dijo que lo dejaran en paz y siguió su camino pues, explicó, llevaba prisa. De acuerdo con el director de la policía municipal de Xalapa, Ignacio Rodríguez Platas, sus elementos recibieron un reporte anónimo al 911 sobre un hombre con actitud sospechosa de características similares a las del hoy quejoso.

Sin embargo, el funcionario no aclaró de qué delito se le señalaba a esa persona sospechosa.

 

“Ellos alegaban que mi inspección era su rutina, pero no me decían de qué se me acusaba; solo argumentaban códigos que yo no conozco. Una de ellos me tomó de la ropa, me dobló la mano y yo traté de quitarle su mano”, refiere Cuauhtémoc.

 

Todo que ocurrió después quedó grabado. Tres policías recargaron al quejoso contra una pared y él se resistía. Vecinos se acercaron y lo reconocieron. “Él no se está negando a una revisión. Tanto delincuente que hay en la calle y ustedes se meten con este pobre muchacho”, reprochaban a la autoridad.

Cuauhtémoc fue derribado al piso por los tres oficiales y sometido posteriormente con ayuda de otros tres, según consta en las grabaciones; allí lo esposaron. “¿De qué se me acusa? Tengo derecho a saberlo. Solo vengo del Fasti por una cerveza”, preguntaba agitado el joven.

“Me están arrestando. ¡Auxilio, por favor! Ya estoy tranquilo. Tengo un problema en la espalda”, insistía. Minutos después fue subido a la patrulla Sergen-001 y trasladado al cuartel de San José, en Xalapa, donde permaneció algunas horas.

Ignacio Rodríguez Platas, director de la policía, aseguró que Cuauhtémoc se portó agresivo con una oficial, aunque también reconoció que no la golpeó. Dijo, la fuerza empleada contra él está justificada, en medida de su reacción que calificó de “violenta”.

 

“La gente podrá decir que a lo mejor lo detuvimos sin razón, sin embargo, no conocen el contexto de lo acontecido. Nosotros simplemente estamos haciendo nuestro trabajo. Existe un dictamen médico el cual dicta que no lleva ningún golpe”, agregó Rodríguez Platas.

 

En contraparte, Cuauhtémoc Zamora publicó en Facebook fotografías con lesiones en la mano izquierda, muñecas, rodillas, hombros y barbilla. Él dijo que permaneció algunas horas en el cuartel de San José, y recobró su libertad tras pagar una multa de 300 pesos, bajo la falta administrativa de “alteración del orden público”.

 

 

 


“Ya estando en San José, los policías me seguían acosando a mí y a los demás, de cualquier modo. Simplemente lo ocupan como su parque de diversiones violento para seguir torturando psicológicamente a las personas, pues básicamente a eso se dedican”, agrega el joven.

 

- ¿Una vez detenido, ustedes descartaron que Cuauhtémoc se trataba de la persona sospechosa?, se le cuestionó al comandante Rodríguez.

- “Muchas veces los reportes son anónimos y cuando se quiere corroborar esa información en ocasiones ya no se puede”, respondió.

Cuauhtémoc dijo que presentará una queja ante la CEDH y pidió a autoridades investigar a los policías que lo arrestaron. 

 

“Uno como ciudadano actúa a veces de manera instintiva, un tanto irracional, y ellos esperan que seamos absolutamente dóciles ante sus falsos criterios. Exijo que estas personas sean investigadas y retiradas porque son una amenaza para la cualquier persona”, solicitó.

 

Para Namiko Matzumoto Benítez, presidenta de la CEDH, existen criterios que marca la Suprema Corte sobre detenciones a personas sospechosas. 

Dijo, se debe acreditar una existencia razonable de elementos objetivos que justifiquen una revisión y la autoridad debe precisar cuál era la información (hechos y circunstancias) con la que contaba para suponer que una persona estaba cometiendo una conducta ilícita. 

 

“De no acreditarse la existencia de esos elementos objetivos y, salvo que se esté en los supuestos de flagrancia o de ejecución de una orden de aprehensión, toda detención que se aparte de los parámetros constitucionales y legales será arbitraria”, agregó. 

 

La CEDH inició una queja por otra detención a cargo de la policía municipal contra el ciudadano Hilario Martínez. El nueve de abril de 2021, el hombre de 30 años fue sometido en el piso bajo por policías, tras un presunto reporte de portación de drogas. 

La detención fue grabada por vecinos de la colonia Revolución, quienes reprobaron estas acciones. “Oye, lo estás lastimando. Lo estoy grabando. Ya es mucho”, dice una mujer en el video.
 
La autenticidad del video fue confirmada por Ignacio Rodríguez Platas, director de Seguridad Ciudadana y Tránsito Municipal de Xalapa, quien reprobó “la falta de técnica y prudencia” de sus elementos y dijo que serían investigados por Asuntos Internos de esa dependencia.

En esa ocasión, vecinos recriminaron que uno de los policías presionó con su rodilla el pecho de Hilario Martínez. El probable abuso también fue reprobado por el gobernador Cuitláhuac García, quien prometió prohibir mediante un reglamento detenciones y sometimientos colocando la rodilla sobre el cuello.

 

"Es muy agresivo con la rodilla sobre esta parte (el cuello). Que es muy efectivo para someter, sí, pero vean lo que ya ha pasado no solo aquí en México, sino en Estados Unidos, eso puede causar un problema muy grave”, dijo el mandatario.